Tuna el Gebel

La necrópolis de Tuna el-Gebel, comporta un conjunto de monumentos, que aportan una valiosa y precisa documentación para el estudio de la vida social en esta provincia, desde el siglo VI a.C. hasta el siglo III d.C., así como para el estudio al culto de los animales sagrados, principalmente los ibis y los cinocéfalos.

Esta ciudad funeraria comprendía tanto templos de piedra como tumbas y habitáculos hechos de adobe, algunos de los cuales estaban ricamente pintados en su interior. La ciudad estaba ordenada según un plan urbanístico, con plazas y calles, sistema hidráulico, talleres, almacenes, lugares de culto, etc. Y no estaba solamente reservada a los muertos, si no que se presentaba como un centro perfectamente organizado para recibir a los peregrinos, que con su intensa circulación aumentaban las actividades comerciales.

Las tumbas de la necrópolis humana, estaban construidas como auténticas casas hechas de adobes, con varias habitaciones y un piso superior que se accedía por una escalera exterior. El sistema de decoración polícroma, es la misma que floreció en Alejandría en época helenística que más tarde influyó en la pintura y escultura copta de los siglos IV y V. En este lugar los ricos funcionarios de Hermópolis hicieron construir sus templos funerarios, en piedra calcárea, en una mezcla de estilos egipcio y ptolemaico con influencias asiáticas importadas por el ejército de Alejandro. Fachadas con columnas, ventanas con rejilla, altares con cuernos, etc.

Estela A de Ajenaton

Estela A de Ajenaton

Tumba de Petosiris

Tumba de Petosiris

Catacumbas de ibis y babuinos

Catacumbas de ibis y babuinos

Vistas generales

Vistas generales

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