{"id":313,"date":"2014-05-26T11:34:08","date_gmt":"2014-05-26T11:34:08","guid":{"rendered":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?p=313"},"modified":"2014-06-23T12:14:41","modified_gmt":"2014-06-23T12:14:41","slug":"la-concepcion-y-desarrollo-del-nino-en-el-vientre-materno-en-el-antiguo-egipto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?p=313","title":{"rendered":"La concepci\u00f3n y desarrollo del ni\u00f1o en el vientre materno en el antiguo Egipto"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Manuel Juaneda-Magdalena Gabelas &#8211; Diciembre de 2006<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cUna teor\u00eda sobre la influencia de la leche, de la sangre materna, y del semen paterno en la concepci\u00f3n y desarrollo del ni\u00f1o intra y extra\u00fatero en el antiguo Egipto y en la cultura grecorromana.\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La noticia del embarazo y del parto en el antiguo Egipto era recibida por la mujer con una mezcla de sentimientos que iban desde la alegr\u00eda al desasosiego ante la incertidumbre del embarazo y despu\u00e9s ante la proximidad de un parto potencialmente peligroso. La frecuencia de estos episodios durante la edad f\u00e9rtil de la mujer era alta (5 a 6); pero tambi\u00e9n lo era, por su causa, la mortalidad del ni\u00f1o y de la madre. La precocidad en las relaciones sexuales y la inmadurez fisiol\u00f3gica de un organismo todav\u00eda no apto para la procreaci\u00f3n, el trabajo rudo y excesivo en el quehacer diario, menoscababa la salud y aumentaban los riesgos para las siguientes gestaciones. Desde luego que las parteras experimentadas en estos quehaceres amortiguaban la inseguridad y la incertidumbre, a lo que por cierto, los dioses dedicados a estos menesteres coadyuvar\u00edan en el consuelo ps\u00edquico y f\u00edsico a fin de que tanto el tr\u00e1nsito como el mecanismo del parto culminaran, a satisfacci\u00f3n, y a tenor de las plegarias recibidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los papiros m\u00e9dicos (Ebers, Kahun, Carlsberg) por citar a los m\u00e1s eruditos en la materia de la obstetricia y ginecolog\u00eda, nos muestran la preocupaci\u00f3n con que se atend\u00eda a las parturientas durante los proleg\u00f3menos del parto, durante, y despu\u00e9s en el alumbramiento. Lo cual quiere decir, en mi opini\u00f3n, de que hab\u00eda un sumo inter\u00e9s por parte del m\u00e9dico-<em>sunu<\/em> en que la responsabilidad obst\u00e9trica trascendiera m\u00e1s all\u00e1 de la delegaci\u00f3n de responsabilidades atribuidas al misterioso y herm\u00e9tico mundo de lo femenino. Ante lo cual, cabr\u00eda la posibilidad de que al m\u00e9dico se le permitiera irrumpir de vez en cuando si la cosa se complicase.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque son relevantes y evidentes las referencias citadas, qu\u00e9 poco se sabe del conocimiento de los cambios que ir\u00edan transformando el \u201chuevo\u201d en el vientre de la madre hasta culminar en el fenotipo de un feto a t\u00e9rmino. C\u00f3mo vivir\u00eda la mujer estos aconteceres en su vientre; qu\u00e9 o cu\u00e1l destello o se\u00f1al har\u00eda que el producto de la concepci\u00f3n los iniciara; qu\u00e9 sabr\u00eda el sabio egipcio o la madre en ciernes de todas estas nociones; c\u00f3mo se interpretar\u00eda los mecanismos metam\u00f3rficos desencadenados tras el \u00e9xito de la fecundaci\u00f3n; de qu\u00e9 naturaleza y c\u00f3mo ser\u00eda el soporte alimentario del embri\u00f3n. \u00bfLa anatom\u00eda y la biolog\u00eda reproductiva animal ayudar\u00edan ambas, a configurar un lenguaje y a su vez una experiencia comparativa?, \u00bfqu\u00e9 parte de la herencia transmitir\u00edan los padres al nuevo ser? Y al igual que sucede en otros aspectos del cosmos egipcio: \u00bfes posible prescindir del mito y de la religi\u00f3n para esclarecer el conocimiento interno de aquello que ata\u00f1e a un \u00fatero gr\u00e1vido? Y por fin, \u00bfhay otras fuentes culturales ajenas a la egipcia que fueran coincidentes en darle sentido a todos estos misterios?.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La escenograf\u00eda de lo cotidiano en el antiguo Egipto ense\u00f1a a las mujeres en el culmen de la pre\u00f1ez. El arte mural pictogr\u00e1fico, el del relieve, as\u00ed como el tridimensional bien sea escult\u00f3rico o miniaturista, se encargan de ponerlo en evidencia. La narrativa sapiencial y religiosa, profusamente, relatan as\u00ed mismo situaciones parecidas sobre la gestaci\u00f3n humana y divina y sobre el momento \u00e1lgido del parto tanto mundano como sagrado. Resulta de sumo inter\u00e9s el periodo gestacional y en particular su duraci\u00f3n que no siempre era igual para el hombre que para los dioses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero tambi\u00e9n es cierto que a pesar del esfuerzo de no pocos estudiosos por vislumbrar el significado del embarazo humano en el pensamiento egipcio, \u00e9ste es mejor conocido m\u00e1s bien por lo que tiene de simb\u00f3lico, por su penetraci\u00f3n en el reino de lo m\u00edtico-religioso, que por los aspectos biol\u00f3gicos. Era tanta la necesidad que deparaba para el hombre la trascendencia en la cuesti\u00f3n funeraria, en tanto que por \u00e9sta se transmit\u00eda la sexualidad fecunda y el renacer postrero. No obstante, es muy poco lo que se conoce de los cambios que para el sabio egipcio acontecer\u00edan en el hombre durante las fases de la metamorfosis intrauterina. En definitiva la biolog\u00eda del embarazo es por tanto apenas conocida por la egiptolog\u00eda cuesti\u00f3n que escasamente ha sido objeto de inter\u00e9s en la investigaci\u00f3n egiptol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se sabe de las influencias de los dioses en el regalo de la vida, se sabe en virtud de hermosas descripciones metaf\u00f3ricas de c\u00f3mo aquellos moldeaban los cuerpos de los hombres, pero muy poco de qui\u00e9nes eran los factores naturales involucrados en el desarrollo y en el crecimiento fetal, y sobre el grado de participaci\u00f3n tanto en la cosa cualitativa como en la cuantitativa, de los progenitores en la materia som\u00e1tica del ni\u00f1o. Algo m\u00e1s sobre los ingredientes materiales que participaban en la estructura del embri\u00f3n primero y del feto posteriormente. Algunos se determinar\u00e1n de manera esencial en raz\u00f3n de que la simiente sea del padre o de la madre, de quien determine un componente u otro de la estructura som\u00e1tica del hombre. Tanto es as\u00ed que la similitud inherente que surge a partir de las propiedades f\u00edsico-qu\u00edmicas de la materia seminal donante de los padres y consustanciales con la biolog\u00eda humana (semen-sangre-leche) ayuda a explicar los componentes tisulares definitivos (partes carnosas y \u00f3seas) del futuro ser humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mitolog\u00eda y la literatura m\u00e9dica aportan al respecto un apoyo sustancial. Si no se puede excluir al conocimiento del egipcio de la causa o del c\u00f3mo de la cosa generatriz, tampoco es posible hacerlo de la dependencia e influencia que la sabidur\u00eda griega en las postrimer\u00edas de la civilizaci\u00f3n fara\u00f3nica le indujo. Ambos son una correspondencia biun\u00edvoca enriquecedora que nunca ha de eludirse y que por tal raz\u00f3n abundar\u00e1n a lo largo de este trabajo. Se remarca el nutriente l\u00e1cteo que ayudaba al crecimiento y desarrollo embrionario-fetal en tanto que ser\u00e1 uno de los protagonistas en la alimentaci\u00f3n prenatal, neonatal y en la infantil durante los tres primeros a\u00f1os de la vida del ni\u00f1o egipcio. Gracias a estas cualidades nutritivas y de fertilidad afines a estos elementos sangu\u00edneos (menstruales y l\u00e1cteos), se incorporar\u00e1n por sus excepcionales y milagrosas propiedades a la farmacopea, y a las f\u00f3rmulas pron\u00f3sticas, entre otras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos estos pensamientos familiares entre lo mitopo\u00e9tico y lo f\u00edsico le permitieron al hombre egipcio conformar y percibir mejor el mundo que lo rodeaba y del cual formaba parte. Una mayor comprensi\u00f3n del universo vital y de su propia naturaleza humana. Son cuestiones principales, entre las que, la fecundaci\u00f3n, el embarazo, y el nacimiento, lo fueron en grado sumo para perpetuarse no solamente en aquel marco vivencial, sino adem\u00e1s, para ampliar y proyectar el plano biol\u00f3gico del embarazo hacia lo trascendente. Muchos de estos conocimientos se implantaron adquiriendo carta de naturaleza merced a esta influencia en el mundo grecorromano y medieval.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es por lo dem\u00e1s inexcusable y por darle un sentido l\u00f3gico a la exposici\u00f3n, seguir los cap\u00edtulos de este art\u00edculo empezando por algunas consideraciones que sobre el sexo y la fertilidad hab\u00eda en el pensamiento egipcio como motores primarios e incipientes para la generaci\u00f3n de un ser humano, concluyendo sobre los aspectos finales transcurridos tras el parto, donde la placenta, muy especialmente, tuvo m\u00faltiples acepciones ya no tanto simb\u00f3licas como biol\u00f3gicas en el mundo egipcio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Descarga desde <strong><a href=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/concepcion_desarrollo_ninyo_vientre_materno_img.pdf\" target=\"_blank\">aqu\u00ed las im\u00e1genes de la conferencia<\/a><\/strong> en formato pdf<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La noticia del embarazo y del parto en el antiguo Egipto era recibida por la mujer con una mezcla de sentimientos que iban desde la alegr\u00eda al desasosiego ante la incertidumbre del embarazo y despu\u00e9s ante la proximidad de un parto potencialmente peligroso. La frecuencia de estos episodios durante la edad f\u00e9rtil de la mujer era alta (5 a 6); pero tambi\u00e9n lo era, por su causa, la mortalidad del ni\u00f1o y de la madre. La precocidad en las relaciones sexuales y la inmadurez fisiol\u00f3gica de un organismo todav\u00eda no apto para la procreaci\u00f3n, el trabajo rudo y excesivo en el quehacer diario, menoscababa la salud y aumentaban los riesgos para las siguientes gestaciones&#8230;<\/p>\n<p class=\"continue-reading-button\"> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?p=313\">Seguir leyendo<i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2116,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[10],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/313"}],"collection":[{"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=313"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/313\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2116"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=313"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=313"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=313"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}