{"id":293,"date":"2014-05-26T10:58:24","date_gmt":"2014-05-26T10:58:24","guid":{"rendered":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?p=293"},"modified":"2014-06-23T12:18:49","modified_gmt":"2014-06-23T12:18:49","slug":"mito-magia-observacion-y-experiencia-los-fundamentos-de-la-enfermedad-en-el-antiguo-egipto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?p=293","title":{"rendered":"Mito, magia, observaci\u00f3n y experiencia: los fundamentos de la enfermedad en el antiguo Egipto"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Manuel Juaneda-Magdalena Gabelas<\/em> &#8211; <em>Enero de 2001<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><em>&#8220;He hecho cuatro cosas perfectas\u00a0en el interior de la puerta del horizonte.<br \/>\nHe creado los cuatro vientos,\u00a0para que el mundo pueda respirar en su entorno.<br \/>\nEso es una de ellas.<br \/>\nHe creado la gran inundaci\u00f3n, para que tanto el pobre como el rico se apodere de ella.<br \/>\nEso es una de ellas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><em>He creado a todo el mundo igual a sus semejantes y\u00a0no he ordenado que cometieran injusticia.<br \/>\nPero sus corazones han violado lo que yo orden\u00e9.<br \/>\nEso es una de ellas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"justify\"><em>He hecho que sus corazones no olviden el Oeste para que les sean hechos sacrificios a los dioses de los nomos&#8221;.<br \/>\nEso es una de ellas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">(CT VII 462d-464f) (1)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"justify\"><em>&#8220;En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba en Dios y el Verbo era Dios&#8221;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">(Ev de San Juan)(2)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La noche inmemorial llenaba el espacio inexistente sin que conciencia alguna mostrara su extra\u00f1eza por semejante paradoja. La conciencia del Ser latente en el seno de las aguas habitaba en infinitas part\u00edculas: elementos participantes y constituyentes de un universo en ciernes. El silencio de las aguas primigenias, quietas, sin ondas, sin la influencia del viento, sin la gravitaci\u00f3n de los astros, albergaba en paz mudas y celosas el secreto de la Creaci\u00f3n que s\u00f3lo ellas sospechaban.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tiempo a\u00fan no hab\u00eda iniciado el instante cero de su cuenta al infinito porque todav\u00eda era un concepto extra\u00f1o y ajeno, sin esbozar, en el pensamiento del Organizador. S\u00f3lo el caos, sin la medida sin la temporalidad sin la regla, dinamizaba el movimiento caprichoso de las part\u00edculas primitivas, oscilantes en el mar eterno. Un baile &#8220;browniano&#8221; s\u00f3lo inteligible para el Demiurgo durmiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nada parecer\u00eda sospechar los cambios que se gestaban en aquel mundo de aguas eternas que principiaban ahora a configurar sus enlaces de materializaci\u00f3n por fin perdurables. Las mol\u00e9culas en disoluci\u00f3n buscan afanosamente aglutinarse hasta la protomateria, cuando un suspiro antes rehuyeran el encuentro. La ligaz\u00f3n es cada vez m\u00e1s intensa y estable, la coagulaci\u00f3n se manifiesta -\u00a1ya!- en el momento en que el Hacedor vierte de su coraz\u00f3n la idea que deposita en la lengua, \u00f3rgano de la Creaci\u00f3n; la voz imponente sobre la noche eterna sin nombre, el verbo de la Creaci\u00f3n. Y cuando la precipitaci\u00f3n de las part\u00edculas se afianza ahora m\u00e1s fuerte, la tierra seca en su esencia se alza por fin emergente y triunfante de entre las h\u00famedas entra\u00f1as del vientre del Nun, marcando por primera vez, el ritmo de un nuevo nacimiento a un Orden Nuevo, temporal, reiterativo, y ya por fin c\u00edclico. Y el instante se recrear\u00e1 peri\u00f3dicamente cuando anualmente las aguas inunden las m\u00e1rgenes del nuevo mundo. La creaci\u00f3n y destrucci\u00f3n se alternar\u00e1n eternamente, incansables. Ya es hora de que la Luz se haga y que los hijos divinos de su emanaci\u00f3n cobren conciencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La contemplaci\u00f3n anual de la inundaci\u00f3n provocar\u00eda en el \u00e1nimo del hombre egipcio el recuerdo del relato de la Cosmogon\u00eda. La destrucci\u00f3n de las lindes en los campos, de los sistemas de irrigaci\u00f3n, de las albercas, introducir\u00eda en sus mentes los relatos de estas historias antiqu\u00edsimas. Las leyendas sobre un mundo de agua, supondr\u00edan un retorno a aquellas umbrosas \u00e9pocas donde se principiaba el balbuceo de la existencia.<\/p>\n<p class=\"img\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter\" title=\"Mito, magia, observaci\u00f3n y experiencia: los fundamentos de la enfermedad en el Antiguo Egipto\" src=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/papiro_nespak.jpg\" alt=\"Mito, magia, observaci\u00f3n y experiencia: los fundamentos de la enfermedad en el Antiguo Egipto\" width=\"300\" height=\"183\" align=\"middle\" border=\"0\" hspace=\"6\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La anegaci\u00f3n de los campos y de las riberas y el descenso posterior de las aguas, que depositaban el limo fertilizante sobre las tierras recientemente liberadas. No era, no pod\u00eda ser otra cosa, que la lucha eterna del mito de la creaci\u00f3n y su victoria sobre el desorden y la anarqu\u00eda. El hombre sobreponi\u00e9ndose con el genio, el gesto y la palabra habr\u00eda de devolver el equilibrio seg\u00fan el camino que el rito de la Creaci\u00f3n le habr\u00eda ense\u00f1ado, desafiando las leyes de la entrop\u00eda que llevaban inexorablemente a la perturbaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lucha entre ambas fuerzas enfrentadas, de fertilidad y esterilidad, de creaci\u00f3n y aniquilamiento, dramatizadas anualmente, y el triunfo de las fuerzas positivas de regeneraci\u00f3n, promover\u00edan un sentimiento de alerta y a la vez de sobrecogimiento religioso; pero al final, el temor por la iniquidad del amenazante caos, despertar\u00eda una actitud de prevenci\u00f3n mantenida, secular, muy af\u00edn al pensamiento religioso del hombre egipcio. Porque \u00e9l sab\u00eda sobradamente que viv\u00eda en el &#8220;filo de la navaja&#8221; entre el &#8220;Para\u00edso&#8221; y el perimundo acu\u00e1tico del que saldr\u00edan agentes demoniacos quienes lo manten\u00eda siempre al acecho, siempre en sobresalto, en actitud cavilosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed mismo, la concepci\u00f3n metaf\u00edsica y teol\u00f3gica de su universo, la integraci\u00f3n de su protagonismo como elemento estrella le hac\u00edan renegar del horror al aniquilamiento del ser, a la muerte real por cuanto significar\u00eda la ca\u00edda al abismo del No-Ser, al abocamiento de lo que nunca existe(3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hombre engendro de la creaci\u00f3n fruto del orden establecido por el Demiurgo, era v\u00edctima como la propia naturaleza a caer doblegado por los agentes nocivos, potencias demoniacas, residuos del caos anterior que habitando perennemente en su entorno natural, consecuentemente, romper\u00edan el inestable equilibrio, el arm\u00f3nico trasiego, la distribuci\u00f3n de los humores, y del soplo vital dentro del cuerpo humano. \u00c9sta precariedad podr\u00eda ser moment\u00e1nea, recuperable, o inversamente, devenir en un estado de no retorno hacia la irreversiblidad o la muerte f\u00edsica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8220;(&#8230;)El interior del hombre tiembla como consecuencia de lo que viene de fuera&#8221;<\/em>\u00a0(Eb 855)(4)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Deber\u00edamos desechar la idea de que el hombre egipcio viv\u00eda en un mundo ideal, organizado sin esfuerzo. \u00c9l era consciente de su lucha d\u00eda a d\u00eda, continua, contra todo fen\u00f3meno conceptualmente perturbador. En los mitos reside uno de los pilares filos\u00f3ficos de la enfermedad, una abstracci\u00f3n nada desde\u00f1able en un pueblo de lenguaje muy pr\u00e1ctico y definido. Gracias al Mito y a la observaci\u00f3n durante milenios, coherentemente utilizados al servicio del entendimiento y de su sentir de la dolencia, conseguir\u00edan abordar la enfermedad con una medida y sensatez nunca conseguida hasta entonces por ning\u00fan pueblo colindante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No menospreciemos pues el \u00e9xito intelectual adquirido. Ellos establecieron los fundamentos &#8220;fisiol\u00f3gicos&#8221; o &#8220;fisiopatol\u00f3gicos&#8221; sobre cimientos enterrados en la Cosmogon\u00eda Egipcia. Tampoco optemos por una actitud de soberbia, de falsa comprensi\u00f3n, de ir\u00f3nica sonrisa afianzada en la racionalidad de nuestro pensamiento cient\u00edfico, porque escribieran sobre la efervescencia de ciertas fuerzas del mal, o de una mir\u00edada de agentes d\u00edscolos y siniestros promotores de enfermedad, cabalgando sobre vientos funestos lanzados por un dios, una diosa, un muerto, o una muerta; o el mismo hechizo de un humano despechado, celoso o vengativo, o demasiado ambicioso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desdichadamente no disponemos ya a nuestro alcance los compendios del saber m\u00e9dico que el propio Clemente de Alejandr\u00eda asegur\u00f3 conten\u00edan las materias m\u00e9dicas de la \u00e9poca. C\u00e9lebres papiros, a\u00f1osas y extraordinarias rese\u00f1as tal vez un tanto inconexas y confusas copias de textos mucho m\u00e1s vetustos, nos han permitido vislumbrar algunas chispas del ingenio y de la sabidur\u00eda, que en su d\u00eda, atrajo y deslumbr\u00f3 al naciente mundo griego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En alguna \u00e9poca incipiente de la historia fara\u00f3nica los intercambios de los conocimientos se suceder\u00edan fluidamente entre los encargados del embalsamamiento y el pr\u00e1ctico de la medicina. El m\u00e9dico debi\u00f3 ante la tentaci\u00f3n de romper el pacto sagrado, t\u00e1cito, de no profanar el cad\u00e1ver; de buscar los conocimientos anat\u00f3micos en las cavidades donde las v\u00edsceras de los animales sacrificados, les ayudar\u00edan a suplir en virtud de su semejanza con las humanas, tanta dificultad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O tal vez, aprovechar\u00eda la experiencia aportada eventualmente por los accidentes resultantes de la vida laboral o de las acciones b\u00e9licas, o bien de los prisioneros extranjeros o, porqu\u00e9 no, fruto del atrevimiento de alg\u00fan osado maestro, un pionero, que amparado en la clandestinidad del templo o de la Casa de la Vida, bien pudo desvelar los secretos del interior del cuerpo humano. \u00bfQui\u00e9n sabe? Pura especulaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precisamente esa semejanza anat\u00f3mica de las v\u00edsceras animales y humanas sumada al prejuicio descrito devino en una descripci\u00f3n del cuerpo humano muy &#8220;sui generis&#8221;. Es f\u00e1cil comprender porqu\u00e9 representaban las partes blandas toracoabdominales con la fisonom\u00eda animal mientras qu\u00e9 las referencias anat\u00f3micas externas eran morfol\u00f3gicamente humanas. \u00bfEra una necesidad religiosa de respeto a la fisonom\u00eda humana, de una mera convenci\u00f3n gr\u00e1fica o la necesidad de &#8220;guardar la ropa&#8221; y respetar el tab\u00fa sagrado, porqu\u00e9 de ninguna manera ni siquiera c\u00f3mo justificaci\u00f3n de la representaci\u00f3n, se deber\u00eda pintar lo sagrado y rec\u00f3ndito del cuerpo tal c\u00f3mo es verdaderamente?.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad, los des\u00f3rdenes internos se explicaban por anomal\u00edas sustentadas sobre una anatom\u00eda muy simple, general y apenas bosquejada, ciertamente, pero \u00fatil y pr\u00e1ctica. Diversos autores han discutido sin apenas hallar nexos de coincidencia, conceptos desperdigados por doquier en las fuentes papirol\u00f3gicas que hasta nosotros han llegado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el famoso papiro de Ebers se describe en el no menos conocido <em>&#8220;Tratado del coraz\u00f3n&#8221;<\/em>, los primeros indicios de un sustrato anat\u00f3mico vestigial. Indudablemente, gracias a la h\u00e1bil y bien ejercitada dote de observaci\u00f3n, el pr\u00e1ctico egipcio, descubri\u00f3 muy tempranamente a primera vista la red venosa subcut\u00e1nea unas veces dilatada u otras constre\u00f1ida bajo la influencia t\u00e9rmica. Esta red rica y ubicua, mostrar\u00eda el camino hacia una teor\u00eda elaborada de los conductos <em>(&#8220;Met o Metu&#8221;)<\/em>\u00a0(4).<\/p>\n<p class=\"img\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter\" title=\"Mito, magia, observaci\u00f3n y experiencia: los fundamentos de la enfermedad en el Antiguo Egipto\" src=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/corazon.jpg\" alt=\"Mito, magia, observaci\u00f3n y experiencia: los fundamentos de la enfermedad en el Antiguo Egipto\" width=\"250\" height=\"273\" align=\"middle\" border=\"0\" hspace=\"6\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los conductos surcaban abiertos y radiales conectando los orificios naturales, extremidades y periferias, simulando trayectos vasculares que remedaban de lejos un moderno sistema circulatorio con el que, eventualmente, coincidir\u00edan con la topograf\u00eda moderna. Si l\u00f3gicamente estas estructuras conductoras no poseyeran luz (macizas), hubiera sido harto dif\u00edcil que cumplieran la necesaria funci\u00f3n de transporte o transmisi\u00f3n de gases y fluidos vitales a su trav\u00e9s. Y por tanto, de acuerdo con Bardinet(4) hemos de huir de otras teor\u00edas afianzadas en la costumbre, (Breasted, Grundriss VII, Jonckheere; Lefebvre)(5); de concebirlos como estructuras polim\u00f3rficas y multifuncionales (vasos, ligamentos, m\u00fasculos, etc.) imputables, con toda probabilidad, a errores de traducci\u00f3n o a malas interpretaciones basadas entre otras en la lectura del caso N\u00ba 7 del papiro de Smith:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8220;En cuanto a la expresi\u00f3n <strong>la cuerda<\/strong> de la mand\u00edbula est\u00e1 anudada, se trata de <strong>una dureza de los conductos-met<\/strong> que est\u00e1n en los dos ganchos (de la mand\u00edbula) fijados al hueso temporal, es decir a las dos extremidades de la mand\u00edbula&#8230;&#8221;<\/em> (Smith 3, 16-18). (4)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas enfermedades dominando el campo de batalla de esta red de t\u00faneles provocaban diferentes fen\u00f3menos nosol\u00f3gicos a cu\u00e1l m\u00e1s curioso. Son muchas las referencias en los papiros m\u00e9dicos a taponamientos u obstrucciones; reducci\u00f3n de su n\u00famero asociado a la vejez; torsi\u00f3n; acodamientos; rigidez. Todo provocar\u00eda innumerables malfunciones de \u00edndole diverso imposibilitando o entorpeciendo la libertad de paso del &#8220;soplo vital&#8221;-verdadero alimento para los hombres y los dioses simbolizado por el s\u00edmbolo <em>anj<\/em>&#8211; hacia el interior del organismo en donde los l\u00edquidos atrapados en el coraz\u00f3n, met\u00e1fora de la inundaci\u00f3n anual, explicar\u00eda enfermedades internas de tipo digestivo o arritmias cardiacas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, la met\u00e1fora de la inundaci\u00f3n anual plasmada en la anatom\u00eda de los &#8220;<em>metu<\/em>&#8220;, servir\u00eda para entender los conceptos como humedad, sequ\u00eda, calor o inundaci\u00f3n de las diferentes regiones y su &#8220;modus operandi&#8221;, seg\u00fan el predominio de cada una de ellas sobre las dem\u00e1s. Algo que tendr\u00e1 futuras resonancias en las teor\u00edas humorales en la medicina grecolatina y medieval.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, estas teor\u00edas dar\u00edan sentido a la entrada masiva de un mal aire, viento muy frecuentemente personalizado en &#8220;la se\u00f1ora de las plagas&#8221;, Sejmet- la que se ense\u00f1oreaba del pais de las dos riberas con su maligno aliento- que daba lugar al desplazamiento de fluidos a zonas alejadas del coraz\u00f3n hacia la periferia; sin humedad y sin refrigeraci\u00f3n, el circuito se calentar\u00eda sobreviniendo un cuadro febril y fuertes estremecimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no se enga\u00f1e el lector, porque esta ley de pugna hidrodin\u00e1mica, no s\u00f3lo deb\u00eda seguir la obediencia de las leyes de la f\u00edsica, por otra parte tan carentes de conciencia mal\u00e9fica. La sencillez es solo <em>aparente<\/em> pues hab\u00eda alguien m\u00e1s, unos seres (materias vivas) que alentaban estos cataclismos. M\u00e1s ni la inercia ni la mec\u00e1nica resid\u00edan en su intenci\u00f3n, m\u00e1s bien el aliento envenenado, intencional, depravado, maligno, los dotaban de capacidad consciente de hacer el mal o de turbar el cuerpo o el esp\u00edritu del hombre esclavo de la aflicci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre ellos deber\u00edamos rese\u00f1ar: los<em> &#8220;Deheret&#8221;<\/em>, de procedencia externa al igual que los <em>&#8220;Ujedu&#8221;<\/em> quienes proceden de los &#8220;aaa&#8221; l\u00edquidos malignos y pestilentes que a su vez se manifestar\u00edan como gusanos; pero tambi\u00e9n, se podr\u00eda citar a los <em>&#8220;Setet&#8221;<\/em> a los que habr\u00eda que expulsar antes que matarlos, pues su propia muerte podr\u00eda ser motivo de transformaci\u00f3n en males mayores (vermes)(4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8220;Otro remedio para matar a los Ujedu y echar los l\u00edquidos aaa de un muerto o de una muerta que est\u00e1 en el interior del cuerpo de un hombre o de una mujer&#8221;<\/em> (Eb.99).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces la mism\u00edsima sangre pod\u00eda tener un comportamiento destructor similar a los elementos referidos, si era animada <em>(\u00bfcontaminada?)<\/em> por vientos que entrados en el interior la trasmutaban en algo maligno(4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8220;La sangre que come&#8221;<\/em> (Eb. 592-602).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y eso acontec\u00eda cuando no cumpl\u00eda con su propiedad inherente de unir o ligar los elementos vitales y constructivos que estructuran el organismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las aguas del Nilo -residuos de las primordiales- llevaban en su esencia los principios constituyentes de toda la totalidad de la Creaci\u00f3n. E igual que el campesino cuando deposita el trigo en la tierra no es \u00e9l quien la fecunda, sino la semilla que los re\u00fane porque aqu\u00e9llos ya estaban desde el principio de los tiempos en el seno de las aguas primitivas. La sangre pues, en condiciones &#8220;fisiol\u00f3gicas&#8221;, debe cumplir igualmente con la facultad de atar, hilvanar o suturar los elementos constituyentes del organismo, sino de lo contrario, se producir\u00eda la consecuencia inversa: la desuni\u00f3n, la fragmentaci\u00f3n; en definitiva: la enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y aquello que une, en condiciones &#8220;patol\u00f3gicas&#8221; se convierte en un demonio que descompone, desmorona, como el cad\u00e1ver cuando inicia la licuefacci\u00f3n antes de su cambio en putr\u00edlago y antes de que inicie los momentos de la desmembraci\u00f3n. Es ella tambi\u00e9n quien se encarga de reunir en el ambiente materno, la esencia material f\u00e9rtil de la embarazada con la simiente procedente del hueso del var\u00f3n, con el contubernio del dios Jnum que bendice su cat\u00e1lisis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfAcaso estos seres ominosos, impuros, no proced\u00edan de lo m\u00e1s rec\u00f3ndito del ser humano, del interior de sus propias entra\u00f1as liber\u00e1ndolos mezclados con sus propias inmundicias?. Quienes moraban entre la inmundicia y sal\u00edan de ella -pensar\u00edan- deb\u00edan ser las consecuencias de la descomposici\u00f3n del o de los alimentos retenidos por los excesos de la buena mesa o por otras interferencias extra\u00f1as que los dotaban de alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mismo Herodoto (II, 77) y Diodoro (I, 82) en sus escritos recordaban que el egipcio era un hombre muy dado a purgarse con ricino o a introducirse enemas purificadores peri\u00f3dicamente durante los tres d\u00edas consecutivos de cada mes(5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha hablado y polemizado largamente sobre el sentido del <em>&#8220;haty&#8221;<\/em> e <em>&#8220;ib&#8221;<\/em>. La vaguedad, la ambig\u00fcedad, son conceptos con los que, al parecer, se han definido ambos t\u00e9rminos desde las versiones del Grundriss a Lefebvre(5). Las tendencias \u00faltimas tienden a considerar con elocuente cercan\u00eda con la interpretaci\u00f3n literal de los textos, unas diferencias sustanciales con los autores citados(4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque tradicionalmente se encuentra una c\u00f3moda sinonimia, actualmente, Bardinet, Vycichl con sentido com\u00fan, animan a la aceptaci\u00f3n para <em>&#8220;haty&#8221;<\/em> de m\u00fasculo cardiaco, en el concepto m\u00e1s visceral(muscular) del t\u00e9rmino, pues es \u00e9l, el que ejerce las funciones mec\u00e1nicas de s\u00edstole-di\u00e1stole de bombeo y aspiraci\u00f3n de la sangre y del soplo vital satisfactoriamente, y porqu\u00e9 no, en perjuicio del sujeto, en cuanto ayudar\u00eda a la diseminaci\u00f3n de todos los elementos pat\u00f3genos (nocivos), coadyuvando a la distribuci\u00f3n de la enfermedad misma por la totalidad del cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8220;Ib&#8221;<\/em>, ser\u00eda entonces, el equivalente a lo que est\u00e1 en el interior del hombre, la compleja red de comunicaciones de conductos y \u00f3rganos internos formando todo un compendio bien estructurado: el relleno visceral (espl\u00e1cnico) alojado en el espacio toracoabdominal; vasos sangu\u00edneos, linf\u00e1ticos, conducto tor\u00e1cico, tr\u00e1quea, pulmones, intestinos, ur\u00e9teres, vejiga de la orina, ves\u00edculas seminales, v\u00edas biliares&#8230; Pero tampoco el &#8220;coraz\u00f3n-<em>haty<\/em>&#8221; deb\u00eda quedar marginado porque estaba incluido en su interior, y participaba con \u00e9l del dipolo anatomofuncional hasta el extremo de estar sometido a su gobierno.<\/p>\n<p class=\"img\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter\" title=\"Mito, magia, observaci\u00f3n y experiencia: los fundamentos de la enfermedad en el Antiguo Egipto\" src=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/papiro_ebers.jpg\" alt=\"Mito, magia, observaci\u00f3n y experiencia: los fundamentos de la enfermedad en el Antiguo Egipto\" width=\"300\" height=\"420\" align=\"middle\" border=\"0\" hspace=\"6\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el interior(<em>ib<\/em>) se establec\u00edan conceptos tan fundamentales como la vida y la muerte porque cuando hablamos que el interior(<em>ib<\/em>) se reafirma, se debilita, o desaparece es que estamos explicando el concepto de salud, enfermedad o incluso la muerte misma. Y tanto es as\u00ed, porque en \u00e9l se manifestaba el milagro de la fuerza vital por lo que tiene de biol\u00f3gica pero tambi\u00e9n por lo que tiene de divina, pues tal es el lugar donde se juntan los soplos vitales y los l\u00edquidos mantenedores del ser.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Coherentemente el rito de la momificaci\u00f3n de las v\u00edsceras no tendr\u00eda otro sentido que el de mantener \u00edntegros las partes m\u00e1s se\u00f1aladas del interior(<em>ib<\/em>) para que sigan cumpliendo con su funci\u00f3n &#8220;fisiol\u00f3gica&#8221;, y por ende m\u00e1gica, (cardiocirculatoria, respiratoria y digestiva); restaurando y proveyendo a perpetuidad al difunto, del salut\u00edfero nuevo flujo vital auspiciado por los hijos de Horus, con la justificaci\u00f3n de curarlo de la enfermedad, de la muerte real que no guarda relaci\u00f3n con la biol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras enfermedades de \u00edndole interna se explicaban tambi\u00e9n a causa de los des\u00f3rdenes establecidos en las relaciones entre el interior(<em>ib<\/em>) -visceral y en el coraz\u00f3n- <em>haty<\/em>. El predominio jer\u00e1rquico del &#8220;<em>ib<\/em>&#8221; sobre el coraz\u00f3n- haty(como ya se dijo) establec\u00eda la norma &#8220;fisiol\u00f3gica&#8221; que se romp\u00eda cuando \u00e9ste no respond\u00eda a las demandas de aqu\u00e9l o bien cuando el <em>ib<\/em>-interior sufr\u00eda un trastorno global. En el asombroso p\u00e1rrafo con que se inicia el <em>&#8220;Tratado del coraz\u00f3n&#8221;<\/em> del papiro de Ebers 854 y su variante del caso N\u00ba 1 del papiro de Smith (similar al de Ebers), se desvela el secreto escondido celosamente revelado \u00fanicamente ante los ojos de aquellos iniciados <em>(El libro de los Secretos del m\u00e9dico)<\/em>(4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de un intento extraordinariamente logrado de descripci\u00f3n &#8220;fisiol\u00f3gica&#8221; en el terreno de la &#8220;cardiolog\u00eda&#8221; adornado con un lenguaje altamente po\u00e9tico. La certidumbre de como el coraz\u00f3n hablaba onomatop\u00e9yicamente en aquellos puntos extremos del cuerpo, y que solo la habilidad del m\u00e9dico sab\u00eda buscar mediante la palpaci\u00f3n con sus dedos, debi\u00f3 colmar el \u00e1nimo y el orgullo de la medicina egipcia de la \u00e9poca. Supone pues, la constataci\u00f3n de un hecho evidente basado en la observaci\u00f3n hacia lo m\u00e1s profundo del interior del cuerpo humano: la fuente de vida; donde la conciencia, donde los sentimientos, donde el pensamiento, donde las emociones y la rectitud, ten\u00edan la sede. A trav\u00e9s del latido en cualquier parte o lugar de la econom\u00eda humana se valoraban las oscilaciones del car\u00e1cter humano y todo lo que albergaba de divino. Una idea que sobrevuela allende del reino de la fisiolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8220;Cuando todo m\u00e9dico, todo sacerdote de Sejmet o todo mago aplica su mano y sus dedos sobre la cabeza, sobre el occipucio, sobre las manos, sobre el lugar del coraz\u00f3n, los brazos y los pies; es el coraz\u00f3n el que examina, pues todos los miembros tienen sus vasos y el coraz\u00f3n habla en los vasos de cada parte del cuerpo&#8221;<\/em> (Eb.854a)(4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser\u00eda aventurado deducir que el m\u00e9dico egipcio tuviera conceptos avanzados de la anatom\u00eda y fisiolog\u00eda humana. No obstante, \u00e9l dise\u00f1\u00f3 un original trazado anat\u00f3mico probablemente basado en la especulaci\u00f3n y en la observaci\u00f3n en grado sumo. Fue el verdadero antecesor que influy\u00f3 en las escuelas grecorromanas (Cnido, Cos) y en el medioevo (Avicena), y posteriormente en el descubrimiento definitivo del espa\u00f1ol Miguel Servet (Siglo XVI) y de W. Harvey (Siglo XVII) del Sistema circulatorio humano.<\/p>\n<p class=\"img\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignleft\" title=\"Mito, magia, observaci\u00f3n y experiencia: los fundamentos de la enfermedad en el Antiguo Egipto\" src=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/canon_avicena.jpg\" alt=\"Mito, magia, observaci\u00f3n y experiencia: los fundamentos de la enfermedad en el Antiguo Egipto\" width=\"150\" height=\"260\" align=\"middle\" border=\"0\" hspace=\"6\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La &#8220;fisiopatolog\u00eda&#8221; vivi\u00f3 y se desarroll\u00f3 en circunstancias paralelas. El concepto de un ente aut\u00f3nomo pat\u00f3geno, provisto del h\u00e1lito vital de procedencia ex\u00f3gena o end\u00f3gena cualquiera que fuere su principio, sirvi\u00f3 para descifrar el porqu\u00e9 y el c\u00f3mo de las enfermedades de \u00e1mbito interno. Un intento muy pr\u00e1ctico que nos recuerda aunque torpemente, que las enfermedades podr\u00edan acontecer por un estado de posesi\u00f3n promovido por materias org\u00e1nicas contenidas largamente en el interior, y que una vez descompuestas se metamorfoseaban en vermes; a ello posiblemente ayud\u00f3 la extremada incidencia de enfermedades parasitarias que por extrapolaci\u00f3n inspiraron im\u00e1genes parejas. La observaci\u00f3n en las materias fecales de helmintiasis, abundantes hasta el hartazgo, debi\u00f3 repeler hasta la n\u00e1usea los est\u00f3magos de los antiguos habitantes del Nilo. \u00c9stas observaciones influyeron enormemente en las escuelas m\u00e9dicas de Hip\u00f3crates, Celso y Galeno hasta casi nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se han hecho \u00edmprobos esfuerzos en congeniar la identidad de las enfermedades descritas en los papiros m\u00e9dicos con las de la medicina contempor\u00e1nea. Evidentemente no deja de ser un derroche de energ\u00eda muchas veces in\u00fatil cuando no banal. Los m\u00e9dicos egipcios describ\u00edan las enfermedades en sinton\u00eda con un sentido sintomatol\u00f3gico plenamente desarrollado, siguiendo una descripci\u00f3n prolija del detalle sindr\u00f3mico, y de la enumeraci\u00f3n del principio causal que lo desencadenaba. \u00bfSer\u00eda un craso error crear similitudes o paralelismos entre nuestros conceptos anat\u00f3micos y fisiol\u00f3gicos y los de ellos? \u00bfC\u00f3mo sino interpretaban la enfermedad? Merece la pena detenerse en comentar el p\u00e1rrafo que a continuaci\u00f3n sigue:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8220;Cuando un c\u00f3lera se desarrolla dentro del coraz\u00f3n-Haty es por una torsi\u00f3n de los conductos-met hasta los l\u00edmites de la tr\u00e1quea-pulmones y del h\u00edgado. En consecuencia, el hombre est\u00e1 sordo porque sus conductos-met est\u00e1n hundidos a causa de que la torsi\u00f3n los calienta.&#8221;<\/em> (Eb.855d)(4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El aire es el veh\u00edculo que el sonido usa para su transporte y el coraz\u00f3n-<em>haty<\/em> lo impulsa -tal como hemos dicho- a todo el interior visceral(<em>ib<\/em>) donde ha de llegar para que el hombre pueda escucharlo. Pero cuando el coraz\u00f3n lo busca con avidez en su beneficio rest\u00e1ndolo de los conductos-met, todos los lugares del cuerpo se resienten de debilidad; la boca permanece muda y en su endeblez no podr\u00e1 abrirse; la sordera har\u00eda acto de presencia y los sonidos jam\u00e1s entrar\u00e1n en lo m\u00e1s rec\u00f3ndito de aquel lugar donde mora el entendimiento, la percepci\u00f3n. Realmente una teor\u00eda genialmente bien elaborada para interpretar la sordomudez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSer\u00eda pertinente ante la lectura de este sencillo texto, aut\u00e9ntica descripci\u00f3n, paradigma de la noci\u00f3n &#8220;fisiopatol\u00f3gica&#8221; a la egipcia del origen de la sordera (Acusia), establecer paralelismos con las teor\u00edas modernas culpables de la misma? Evidentemente, el sentido com\u00fan es elocuente. La elecci\u00f3n de un texto tan sencillo y elegido sin sesgo, permite expresar la inconveniencia de identificarlo con alguno de los tipos de sordera definidas por nuestros m\u00e9dicos contempor\u00e1neos. As\u00ed mismo, se podr\u00edan hacer id\u00e9nticos juegos comparativos considerando que sus conjeturas, ir\u00edan por senderos obligadamente y probablemente divergentes con nuestros conceptos modernos de la enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El poder gen\u00e9sico de la palabra procedente de las \u00e9pocas primigenias fue otorgado a los hombres por los dioses. Mediante el exordio, la entonaci\u00f3n mon\u00f3tona o exaltada, recitada o musical, tambi\u00e9n con la recitaci\u00f3n, se implorar\u00eda el remedio o el amparo del m\u00e9dico ante la divinidad como pre\u00e1mbulo de un tratamiento. Era pertinente y profil\u00e1ctico adquirir la protecci\u00f3n de la magia para quien iba a codearse con el mal, y el m\u00e9dico, podr\u00eda verse &#8220;contaminado&#8221; por efluvios nefastos. As\u00ed que muchas veces deb\u00eda recitar esta plegaria:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8220;O Isis Gran Maga liberarme, des\u00e1tame de toda cosa maligna y roja causada por un dios por una diosa un muerto una muerta un hombre una mujer que venga en mi contra&#8230;&#8221;<\/em> (Eb. 2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el conocimiento del nombre secreto, o en ocasiones c\u00f3mo no, con la amenaza o con la disuasi\u00f3n, se lograba repudiar los elementos productores del desorden org\u00e1nico o ps\u00edquico. Pero a la palabra \u00edntimamente se le un\u00eda la magia. Los papiros de Tur\u00edn y Londres nos legaron la fascinante narraci\u00f3n de un cuento m\u00edtico de c\u00f3mo la <em>Gran Maga<\/em>, la diosa Isis, san\u00f3 a Ra\u00a0de la decrepitud y la senilidad que le atormentaba, al serle confiado el conocimiento del nombre secreto del dios. S\u00f3lo despu\u00e9s de habilidosas artima\u00f1as, la diosa, lograr\u00e1 el alivio de los ardores que le acosaban.<\/p>\n<p class=\"img\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter\" title=\"Mito, magia, observaci\u00f3n y experiencia: los fundamentos de la enfermedad en el Antiguo Egipto\" src=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/filaria.jpg\" alt=\"Mito, magia, observaci\u00f3n y experiencia: los fundamentos de la enfermedad en el Antiguo Egipto\" width=\"350\" height=\"197\" align=\"middle\" border=\"0\" hspace=\"6\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8220;Solo Isis, la rica en sortilegios, puede liberarle de este sufrimiento; ella conoce el eficaz encantamiento de las serpientes, pero exige antes conocer el nombre del dios, porque un hombre vive, si es llamado por su nombre&#8221;<\/em>\u00a0(Hornung)(1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pues, el rito, la palabra, la magia, fuertemente se engarzan al fin de mutuo acuerdo para renovar y devolver al Osiris la parte interior-<em>ib<\/em> que en su d\u00eda le fuera arrebatada por su hermano Seth, y que ahora, se otorgar\u00e1 p\u00f3stumamente a su hijo Horus quien m\u00e1s tarde lo donar\u00e1 a sus nietos (Imset, Hapi, Duamutef y Kebehsenuf). De id\u00e9ntica forma que la Magia y la Palabra acompa\u00f1an a Ra en la barca solar; el m\u00e9dico empareja el arte y la ciencia de la curaci\u00f3n aprehendida al socaire de la experiencia y la tradici\u00f3n, a\u00f1adiendo a la palabra creadora, su instrumento: la magia, y como tal la inmediatez; y el deseo final del tratamiento: la curaci\u00f3n. Y as\u00ed se afianzan juntas en el acto de la curaci\u00f3n querido por el m\u00e9dico y deseado por el doliente para que el &#8220;milagro&#8221; se ejecute al instante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8220;\u00c9l dio la orden y surgieron los dioses&#8221;. Dice el &#8220;Himno a Am\u00f3n&#8221;<\/em> de El Cairo (4,2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la misma l\u00ednea argumental hacemos referencia a este tratamiento:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;Otro remedio para las sustancias malignas que causan a la ceguera: ojos de cerdo cuya agua a ha sido quitada; galena aut\u00e9ntica: 1; miel fermentada, 1. Ser\u00e1 triturado finamente y preparado en una masa, despu\u00e9s echado en el o\u00eddo del hombre hasta que est\u00e9 perfectamente curado. \u00a1Haz esto y ver\u00e1s qu\u00e9 eficaz es! Entonces dir\u00e1s como f\u00f3rmula m\u00e1gica:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8220;He tra\u00eddo esto que ha sido puesto en el lugar de eso de manera que la parte d\u00e9bil ha sido cambiada con la parte agresiva&#8221;<\/em>\u00a0(P. Vernus; Eb. 356).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La interpretaci\u00f3n de este texto tan curioso y un tanto absurdo(*) afianza a\u00fan m\u00e1s la base mitol\u00f3gica de la enfermedad en el Antiguo Egipto. Para ello encontramos la necesidad de rescatar del recuerdo el famoso pasaje del papiro de Chester-Beatty N\u00ba 1 siguiendo los pasos de Sauneron(4). Se relata el episodio de la venganza de Horus contra su t\u00edo Seth, cuando despu\u00e9s de haber sido sodomizado por \u00e9ste, en un destello de ingenio inspirado por su madre Isis, conociendo su afici\u00f3n desmedida por las lechugas, hace que aqu\u00e9l degluta su semen mezcl\u00e1ndolo con ellas quedando -\u00a1embarazado!- del dios Thot (seg\u00fan una de las versiones).<\/p>\n<p class=\"mosimage_caption\" style=\"text-align: justify;\">(*) Sorprender\u00e1 la existencia de una comunicaci\u00f3n entre ojo y o\u00eddo tal como describ\u00eda el escriba egipcio. Invito al lector a que pose sus pulpejos sobre las sienes; al momento apreciar\u00e1 los latidos de la arteria temporal que se dirige hacia la regi\u00f3n orbitaria. Probablemente -en mi opini\u00f3n- el trayecto de la arteria se corresponder\u00eda con uno de los &#8220;<em>metu<\/em>&#8220;, donde ir\u00eda el tratamiento prescrito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La interelaci\u00f3n m\u00e1gica entre los dioses Thot y Horus como dioses que protegen la salud de los ojos es bien antigua y viene testimoniada por numerosos cuentos y leyendas que la avala. Thot es al fin y al cabo, el encargado de restaurar la integridad del ojo de Horus. En el libro de los Muertos los cap\u00edtulos 17 y 112 se describen las luchas feroces habidas entre t\u00edo y sobrino y la curaci\u00f3n del \u00f3rgano herido a consecuencia de la batalla(6):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8220;He reconstituido el Ojo (divino) despu\u00e9s de que se hubo apagado en el d\u00eda de la lucha de los Dos Compa\u00f1eros&#8221;.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 significa eso? Se trata del d\u00eda en que Horus combati\u00f3 contra Seth, cuando \u00e9ste arroj\u00f3 inmundicias a la cara de Horus y cuando Horus destruy\u00f3 los test\u00edculos de Seth. Sin embargo, Toth con sus dedos lo cur\u00f3\u00a0(cap\u00edtulo 17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fuerza del ojo sethiano, y el cerdo negro lo es por razones de mito, compensar\u00eda la debilidad ocular. Y as\u00ed debe hacerse en tanto que \u00e9sta propiedad potenciar\u00eda el tratamiento farmacol\u00f3gico <em>ad hoc<\/em> preciso al fin de paliar con un efecto sumativo los s\u00edntomas de la enfermedad. Una vez m\u00e1s la realidad del s\u00edndrome se a\u00fana con el Mito y la Leyenda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>(&#8230;) Fue Ra quien le dio (la ciudad) como indemnizaci\u00f3n por la herida que hab\u00eda sufrido su Ojo, tras lo cual Ra le hab\u00eda dicho a Horus:<br \/>\n-\u00a1D\u00e9jame ver qu\u00e9 ha ocurrido a en tu Ojo hoy!<br \/>\nLo mir\u00f3 y entonces Ra dijo a Horus:<br \/>\n-\u00a1Echa una mirada sobre ese cerdo negro! (&#8230;)<\/em><br \/>\n(Cap\u00edtulo 112)(6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es dif\u00edcil, muy al contrario, hallar tratamientos en las que la porci\u00f3n m\u00e1gica se mixtura con la intr\u00ednsecamente terap\u00e9utica. Es aqu\u00ed donde reside el error enraizado en nuestra cultura grecolatina de considerar el gesto o el arte de la curaci\u00f3n como partes perfectamente separables de la fuerza de la magia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEstamos alienando inconscientemente la realidad del pensamiento egipcio cuando defiende qu\u00e9 la verdadera acci\u00f3n terap\u00e9utica nunca tendr\u00eda sentido sin el auxilio y la potencia creadora y totalizadora de la magia: su verdadera amalgama? De hecho, el papiro quir\u00fargico de Edwin Smith no deja de ser (casi) un extra\u00f1o oasis de ausencia de f\u00f3rmulas m\u00e1gicas, \u00bfun espejismo de orden y de racionalidad? \u00bfEs el cumplimiento del deseo de lo que nos gustar\u00eda encontrar en el futuro, esto es la descripci\u00f3n sistem\u00e1tica de las enfermedades?. No nos debe extra\u00f1ar por tanto que la relaci\u00f3n l\u00f3gica de causalidad entre el trauma y su resultado: la fractura, es tan evidente, que el m\u00e9dico no necesitar\u00eda del concurso de explicaciones rec\u00f3nditas o ignotas de seres asequibles \u00fanicamente por la imaginaci\u00f3n. Entonces la perspectiva m\u00e1gica necesariamente -y sin sorpresas- ha de estar relegada a la \u00faltima p\u00e1gina del papiro quir\u00fargico, casi desapercibida, c\u00f3mo as\u00ed es y es menester que as\u00ed sea, porque el pr\u00e1ctico no necesitar\u00eda de su concurso; le bastar\u00eda con su habilidad cultivada, repetida, ensayada hasta el dominio, y hasta el agotamiento sabiendo que la pr\u00e1ctica y el transporte generacional de conocimientos era la id\u00f3nea.<\/p>\n<p class=\"img\" style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignright\" title=\"Mito, magia, observaci\u00f3n y experiencia: los fundamentos de la enfermedad en el Antiguo Egipto\" src=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/hombre_e.jpg\" alt=\"Mito, magia, observaci\u00f3n y experiencia: los fundamentos de la enfermedad en el Antiguo Egipto\" width=\"250\" height=\"203\" align=\"middle\" border=\"0\" hspace=\"6\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El papiro de E. Smith paradigma de la sistematizaci\u00f3n &#8220;cuasi&#8221; moderna de la visi\u00f3n artesanal y pr\u00e1ctica de la medicina de todos los tiempos, nos apoya en uno de sus 48 casos (desafortunadamente incompleto) y curiosamente el \u00faltimo de la serie. No desmerecer\u00eda ni un \u00e1pice la honra de verse incluido en un actualizado tratado de patolog\u00eda quir\u00fargica, tanto por la consideraci\u00f3n de su terminolog\u00eda y el preclaro sentido con que plantea el diagn\u00f3stico, como por el pron\u00f3stico y el tratamiento; el cual de forma misteriosa el escriba dej\u00f3 inconcluso permitiendo especular al traductor, la posibilidad de una interrupci\u00f3n repentina por alguna llamada urgente de un enfermo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Caso 48: Un esguince en la columna vertebral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8220;Si tu examinas a un hombre que tenga un esguince en una v\u00e9rtebra de su columna vertebral, t\u00fa deber\u00e1s decirle: -extiende ahora tus piernas y flexi\u00f3nalas de nuevo- Cuando \u00e9l las extienda inmediatamente las contraer\u00e1 a causa del dolor en la v\u00e9rtebra de la columna vertebral.&#8221;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8220;Entonces t\u00fa dir\u00e1s un hombre que tiene un esguince en una v\u00e9rtebra de su columna vertebral. Una enfermedad que yo tratar\u00e9&#8221;.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8220;T\u00fa deber\u00e1s colocarle echado sobre su espalda, despu\u00e9s tu deber\u00e1s hacerle&#8230;&#8221;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El escriba se interrumpe repentinamente. (7)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Huyendo de nuestros prejuicios cient\u00edficos, abriendo nuestras almas a los modelos de la enfermedad tal como eran interpretados por los antiguos; es decir, enmarcados con la Magia, el Mito y la Creaci\u00f3n (fen\u00f3menos intangibles), e iluminados con la experiencia extra\u00edda de la observaci\u00f3n de la f\u00edsica humana y animal (fen\u00f3menos ponderables); el modelo seguido por el m\u00e9dico egipcio, no dejar\u00e1 de tener una gran coherencia incluso para nuestra mentalidad. Con todos estos ingredientes seremos capaces de acercarnos ya no s\u00f3lo a la enfermedad sino tambi\u00e9n al mundo cultural que desarrollaron. Los m\u00e9dicos egipcios, de este modo, edificaron un sistema fisiopatol\u00f3gico, c\u00f3modo, pr\u00e1ctico y sobretodo capaz; el cual sirvi\u00f3 para corregir sus dudas, solucionar sus enigmas, y aliviar los estigmas del sufrimiento que mostraban sus semejantes otorgando gracias tambi\u00e9n a la fuerte carga de empirismo, soluciones eficaces a problemas de \u00edndole algo m\u00e1s que sencillas.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">(1) Erik Hornung, <em>El Uno y los M\u00faltiples, concepciones egipcias de la divinidad<\/em>, Editorial Trotta, S.A., Valladolid, 1999.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">(2) Henri Frankfort, Reyes y Dioses, Alianza Editorial, Madrid, 1998.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">(3) Manuel Juaneda-Magdalena Gabelas, &#8220;Paleopatolog\u00eda en Egipto: pasado y presente&#8221;, en\u00a0<strong><a href=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?p=291\" target=\"_blank\">Amigos del antiguo Egipto<\/a><\/strong> (1999).<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">(4) Thierry Bardinet, <em>Les Papyrus m\u00e9dicaux de l\u00b4Egypte Pharaonique, Penser la medicine<\/em>, \u00c9ditions Fayard, Par\u00eds, 1995.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">(5) Gustave Lefevre, <em>Essai sur La Medicine \u00c9gyptienne de L\u00b4\u00c9poque Pharaonique<\/em>, Presses Universitaires de France, Par\u00eds, 1956.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">(6) Elisa Castel, <em>Egipto, Signos y S\u00edmbolos de lo Sagrado<\/em>, Aldebar\u00e1n Ediciones, S.L. Madrid.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">(7) Gawad Hamada, Amin Rida, <em>Orthopaedics in Ancient and Modern Egypt<\/em>, Clinical Orthopaedic and Related Disease Research; 89(Nov-Dec), Alexandria, 1972.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La noche inmemorial llenaba el espacio inexistente sin que conciencia alguna mostrara su extra\u00f1eza por semejante paradoja. La conciencia del Ser latente en el seno de las aguas habitaba en infinitas part\u00edculas: elementos participantes y constituyentes de un universo en ciernes. El silencio de las aguas primigenias, quietas, sin ondas, sin la influencia del viento, sin la gravitaci\u00f3n de los astros, albergaba en paz mudas y celosas el secreto de la Creaci\u00f3n que s\u00f3lo ellas sospechaban&#8230;<\/p>\n<p class=\"continue-reading-button\"> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?p=293\">Seguir leyendo<i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2324,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[10],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/293"}],"collection":[{"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=293"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/293\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2324"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=293"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=293"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=293"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}