{"id":1471,"date":"2014-06-05T09:54:11","date_gmt":"2014-06-05T09:54:11","guid":{"rendered":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?p=1471"},"modified":"2014-06-24T19:43:42","modified_gmt":"2014-06-24T19:43:42","slug":"los-retratos-de-el-fayum-la-mirada-del-pasado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?p=1471","title":{"rendered":"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Lucas Baqu\u00e9 Manzano &#8211; Noviembre de 2000<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El presente art\u00edculo, que ha sido publicado recientemente en la revista Historia y Vida (N\u00fam. 372, a\u00f1o 32, Marzo 1999), aparece aqu\u00ed, en su versi\u00f3n \u00edntegra, es decir, con las referencias bibliogr\u00e1ficas y aparato cr\u00edtico.<\/p>\n<div class=\"mosimage\" align=\"center\">\n<div style=\"width: 195px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" title=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" src=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/sce-elfayum-fig1.jpg\" alt=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" width=\"185\" height=\"300\" border=\"0\" hspace=\"6\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 1.<\/p><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dec\u00eda Leonardo de Vinci en su Cuaderno de notas respecto al ojo humano: <em>\u00ab\u00a1Qu\u00e9 cosa m\u00e1s excelente, superior a todas las cosas creadas por Dios! \u00bfQu\u00e9 alabanzas pueden hacer justicia a tu nobleza? \u00bfQu\u00e9 pueblo, qu\u00e9 lenguas podr\u00e1n describir exhaustivamente tu funci\u00f3n? El ojo es la ventana del cuerpo humano a trav\u00e9s del cual descubre su camino y disfruta de la belleza del mundo. Gracias al ojo, el alma permanece contenta con la prisi\u00f3n corporal, porque sin \u00e9l una prisi\u00f3n as\u00ed ser\u00eda una tortura\u00bb<\/em>. En un sentido similar, qu\u00e9 no habr\u00eda dicho este humanista respecto a la mirada, reflejo de nuestros sentimientos m\u00e1s \u00edntimos, delatora de aquello que acontece o pasa por nuestro interior. M\u00e1s a\u00fan, de qu\u00e9 forma hubiera ampliado sus argumentos sobre el cometido del ojo en la pintura, si hubiera tenido la oportunidad de observar alguno de los fabulosos retratos de El Fayum. En un caso como \u00e9ste, nos damos verdadera cuenta de qu\u00e9 modo nuestro conocimiento cient\u00edfico del pasado humano -eso que denominamos Historia- se ve asaltado en ocasiones por otro tipo de condicionantes de car\u00e1cter m\u00e1s privado, definiendo una Historia m\u00e1s intimista, a saber, la que se refiere a los individuos, a sus propias frustraciones, sus inquietudes, o sus ambiciones. Elementos que desde el punto de vista historiogr\u00e1fico pueden parecer menos relevantes cuando los circunscribimos a un marco social o pol\u00edtico mucho m\u00e1s amplio, pero que, sin embargo, quiz\u00e1s nos interesen m\u00e1s que otros ya que gracias a ellos accedemos, de manera repentina, a nuestra propia condici\u00f3n de seres humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Efectivamente, los retratos de El Fayum constituyen un retazo de esa historia interior, una mirada congelada en un espacio y tiempo concretos, retratos de personas desaparecidas que nos observan a trav\u00e9s de un mundo, el suyo, hoy inexistente.<\/p>\n<div class=\"mosimage\" style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">\n<div style=\"width: 193px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" title=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" src=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/sce-elfayum-fig2.jpg\" alt=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" width=\"183\" height=\"300\" border=\"0\" hspace=\"6\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 2<\/p><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero antes de introducirnos algo m\u00e1s en lo que ser\u00e1 el tema de este art\u00edculo, los denominados retratos de El Fayum y el an\u00e1lisis de algunos de sus aspectos m\u00e1s destacables, creemos oportuno situarnos cronol\u00f3gicamente dentro de la que se considera la fase final de la historia del antiguo Egipto, concretamente entre los siglos I y III de nuestra era. Una fase en la que el esplendor fara\u00f3nico hab\u00eda quedado ya muy atr\u00e1s, y el nuevo orden impuesto tras la anexi\u00f3n del territorio al imperio romano acabar\u00eda por desplazar definitivamente el centro de gravedad, desde el valle del Nilo al mar Mediterr\u00e1neo. Debemos asimismo referirnos a la privilegiada situaci\u00f3n de la regi\u00f3n de El Fayum, emplazada en el noroeste de Egipto a unos 89 km. al sur de El Cairo, la cual constituy\u00f3 -y constituye incluso en la actualidad- una f\u00e9rtil zona de oasis cuyas tierras son regadas por el Bahr Yusef, afluente del Nilo, el cual nutre a su vez las salobres aguas de Birket el Qarun (antiguo lago Moeris).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La supervivencia de tradiciones ancestrales dentro de ese per\u00edodo terminal de la historia de Egipto se ve refrendada en buena parte a trav\u00e9s de la continuidad que constatamos especialmente en lo tocante a las creencias religiosas. Uno de los mejores ejemplos que corroborar\u00eda este \u00faltimo argumento lo suponen sin duda estos hermosos retratos de El Fayum.<\/p>\n<div class=\"mosimage\" style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">\n<div style=\"width: 210px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" title=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" src=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/sce-elfayum-fig3.jpg\" alt=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" width=\"200\" height=\"300\" border=\"0\" hspace=\"6\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 3<\/p><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llamados as\u00ed por el hecho de que una mayor\u00eda de ellos fueron hallados en ese distrito de Egipto (Hawara, er-Rubayat), sin embargo otros lugares como Menfis, Tebas (Deir el-Bahari) Saqqara, y Antino\u00f3polis han ofrecido igualmente un buen n\u00famero de modelos de este mismo tipo de obras.<\/p>\n<div class=\"mosimage\" style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">\n<div style=\"width: 195px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" title=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" src=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/sce-elfayum-fig4.jpg\" alt=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" width=\"185\" height=\"300\" border=\"0\" hspace=\"6\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 4<\/p><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">El retrato y su difusi\u00f3n en el Egipto romano acontece como el resultado de la combinaci\u00f3n de dos tradiciones art\u00edsticas que se vieron influidas por la impronta religiosa del antiguo Egipto, as\u00ed como por determinados rituales sagrados de origen griego. Dentro de la primera tradici\u00f3n, o tradici\u00f3n romana<span class=\"nota\">[1]<\/span>, constatamos c\u00f3mo la realizaci\u00f3n de retratos, ya fuera mediante t\u00e9cnicas escult\u00f3ricas o pict\u00f3ricas, fue usual, especialmente entre las familias importantes. Las series en este tipo de obras resultan una continuaci\u00f3n del gran arte retrat\u00edstico desarrollado durante el helenismo, a partir del cual quedaron planteadas todas las premisas formales esenciales. En este sentido, es posible concretar, asimismo, dos fases cronol\u00f3gicas: <b>1)<\/b> durante la rep\u00fablica, en la que se deben mencionar los retratos funerarios encargados por la nobleza. Nos referimos en especial a las familias patricias entre las cuales se impuso la custodia de las im\u00e1genes de sus antepasados, siendo \u00e9ste un derecho exclusivo que permaneci\u00f3 como se\u00f1al de estatus adquirido o codiciado; <b>2)<\/b> dentro del per\u00edodo imperial, donde la gran expansi\u00f3n que alcanzar\u00e1 el retrato se presenta bajo un cariz bien distinto, el de servir expresamente como elemento de car\u00e1cter conmemorativo. Tanto los retratos patrocinados por individuos privados como los encargados por el Estado: monedas, estatuas conmemorativas, camafeos, etc., nos ofrecen muy buenos ejemplos del denominado &#8220;retrato imperatorio<span class=\"nota\">[2]<\/span>&#8221; desarrollado durante la Roma de los c\u00e9sares, constituyendo en ocasiones una forma de adhesi\u00f3n o lealtad, por parte del patrocinador, hacia la familia imperial, o bien al propio emperador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda tradici\u00f3n, intr\u00ednsecamente egipcia, nos devuelve nuevamente al per\u00edodo fara\u00f3nico<span class=\"nota\">[3]<\/span>. Ya desde sus comienzos las pr\u00e1cticas funerarias desarrolladas por los antiguos egipcios nos ilustran, con todo lujo de detalles, sobre el importante cometido del &#8220;retrato&#8221;: m\u00e1scaras funerarias, cabezas de sustituci\u00f3n, sarc\u00f3fagos antropomorfos, entre otros elementos, tuvieron la misi\u00f3n de reproducir el aspecto f\u00edsico del muerto mostrando con mayor o menor exactitud los rasgos del rostro, a fin de que sus integrantes an\u00edmicos, es decir, su ba (alma o esp\u00edritu m\u00f3vil) y su ka (fuerza vital), pudieran reconocerle en el momento de reencontrarse de nuevo con el cuerpo del que hab\u00edan formado parte en vida. As\u00ed, dotado de las cualidades y atributos de un ser divinizado<span class=\"nota\">[4]<\/span>, el difunto se encontrar\u00eda en condiciones \u00f3ptimas para acceder al otro mundo, renaciendo en \u00e9l como Osiris, sin perder por ello el contacto con el mundo de los vivos.<\/p>\n<div class=\"mosimage\" style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">\n<div style=\"width: 223px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" title=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" src=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/sce-elfayum-fig5.jpg\" alt=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" width=\"213\" height=\"300\" border=\"0\" hspace=\"6\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 5<\/p><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el punto de vista art\u00edstico, los denominados retratos de El Fayum acogen una amplia variedad de estilos y t\u00e9cnicas<span class=\"nota\">[5]<\/span>. As\u00ed, en la aplicaci\u00f3n del color sobre soporte de madera pod\u00edan utilizarse diversas f\u00f3rmulas. Las m\u00e1s comunes eran la disoluci\u00f3n del pigmento en cera licuada y desle\u00eddo previamente en un poco de aceite, proceso conocido como &#8220;enc\u00e1ustica&#8221;, o bien la &#8220;pintura al temple&#8221; en la que se utilizaba como aglutinante la clara de huevo o grasa animal, tras haber desle\u00eddo el color en agua. Tambi\u00e9n en algunos casos pod\u00eda utilizarse una t\u00e9cnica mixta en la que se hallaban combinados ambos compuestos. Dentro de esta categor\u00eda de obras, aunque con diferente soporte, deber\u00e1n a\u00f1adirse adem\u00e1s las m\u00e1scaras funerarias, hechas a base de yeso con aplicaci\u00f3n de color, y los tejidos de lino decorados con escenas que enmarcan al difunto y entre las que puede aparecer la barca de Sokaris, los dioses Osiris, Anubis y Tot, los chacales guardianes o estilizadas flores de loto.<\/p>\n<div class=\"mosimage\" style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">\n<div style=\"width: 152px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" title=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" src=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/sce-elfayum-fig6.jpg\" alt=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" width=\"142\" height=\"300\" border=\"0\" hspace=\"6\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 6<\/p><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">La calidad de las diferentes obras var\u00eda sorprendentemente de unas a otras. Un primer grupo lo constituyen los que denominaremos <b>retratos realista<\/b> <span class=\"nota\">[6]<\/span> <b>-pict\u00f3ricos<\/b> (<b>grupo RP<\/b>, figs. 1, 2 y 3). En ellos el artista huye del contorno creado por la l\u00ednea, expresando en el desarrollo de la obra un enorme conocimiento del color y la proporci\u00f3n armoniosa de los diferentes tonos que delimitan cada uno de los elementos del retrato. Los pigmentos han sido sometidos con la maestr\u00eda necesaria para que lleguen a adquirir una amplia gama de matices, expresando, por ejemplo, las distintas intensidades de luz en los rasgos del rostro, o bien para que recreen la ilusi\u00f3n de las formas y el volumen en cada uno de los detalles: collares, pendientes, etc., concibiendo con gran precisi\u00f3n los pliegues o cambios en los diferentes tejidos que cubren el cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de este mismo conjunto, se observa tambi\u00e9n una serie de obras en las que la utilizaci\u00f3n del color es m\u00e1s libre, sometida por un cierto &#8220;expresionismo&#8221; resuelto con pinceladas menos compactas. Superficies pl\u00e1sticamente m\u00e1s elaboradas, de cuyo alejamiento el observador obtendr\u00e1 la perfecta visi\u00f3n de los diferentes matices y vol\u00famenes de la cara.<\/p>\n<div class=\"mosimage\" style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">\n<div style=\"width: 162px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" title=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" src=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/sce-elfayum-fig7.jpg\" alt=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" width=\"152\" height=\"300\" border=\"0\" hspace=\"6\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 7<\/p><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un segundo grupo es el formado por los que llamaremos <b>retratos lineal-realistas<\/b> (<b>grupo LR<\/b>, figs. 4 y 5), en el cual, contrariamente al anterior, se muestra una tendencia a delinear el contorno del sujeto, dibujando aquellos rasgos que m\u00e1s le caracterizan y los cuales, m\u00e1s tarde, ser\u00e1n rellenados con color. Respecto al uso de los pigmentos, se observa una preferencia por los colores planos, matizados en algunos casos por l\u00edneas gruesas que perfilan los contornos, creando un juego de luces y sombras que resulta, sin embargo, algo artificioso si lo comparamos con las mejores obras de la tipolog\u00eda anterior.<\/p>\n<div class=\"mosimage\" style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">\n<div style=\"width: 142px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" title=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" src=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/sce-elfayum-fig8.jpg\" alt=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" width=\"132\" height=\"300\" border=\"0\" hspace=\"6\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 8<\/p><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta preferencia de la l\u00ednea sobre el color nos lleva a un \u00faltimo grupo de retratos al que denominaremos <b>lineal-simb\u00f3lico<\/b> <span class=\"nota\">[7]<\/span> (<b>grupo LS<\/b>, figs. 6 y 7. A trav\u00e9s de ellos se explicita un inter\u00e9s por el geometrismo (caras completamente circulares, ojos ovalados, nariz recta, labios simplemente se\u00f1alados) merced al cual se abandona definitivamente aquella sensaci\u00f3n-ilusi\u00f3n de profundidad, quedando plasmada en \u00faltima instancia una figura menos refinada, m\u00e1s simplista. \u00bfAcaso esta \u00faltima soluci\u00f3n formal es una prueba de que -seg\u00fan un autor ha declarado recientemente<span class=\"nota\">[8]<\/span> <em>\u00abhab\u00eda grandes maestros y pintorzuelos\u00bb estos \u00faltimos dedicados a la realizaci\u00f3n de \u00abun trabajo apresurado y rutinario\u00bb<\/em>, o bien deberemos ver en ello una nueva y diferente visi\u00f3n del retrato, m\u00e1s dedicada a la b\u00fasqueda de lo esencial y en consecuencia alejada del ideal helen\u00edstico y por ello, tal vez tambi\u00e9n, m\u00e1s libre, mejor dotada de una sensibilidad instintiva, en definitiva, m\u00e1s abocada a ese simbolismo<span class=\"nota\">[9]<\/span> que de hecho, no lo olvidemos, fue el objetivo inicial de estas obras? La respuesta a todo ello habr\u00eda seguramente que buscarla en un componente de orden hist\u00f3rico, tambi\u00e9n religioso, sin dejarse llevar por juicios subjetivos faltos de comprensi\u00f3n y que muestran un rechazo injustificado hacia una forma art\u00edstica cuyos or\u00edgenes, desarrollo y motivaciones se desconocen y la cual, merece se\u00f1alarse, obtendr\u00eda una v\u00eda de continuidad a trav\u00e9s del arte copto<span class=\"nota\">[10]<\/span>.<\/p>\n<div class=\"mosimage\" style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">\n<div style=\"width: 218px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" title=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" src=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/sce-elfayum-fig9.jpg\" alt=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" width=\"208\" height=\"300\" border=\"0\" hspace=\"6\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 9<\/p><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">A simple vista, el examen de una mayor\u00eda de estos retratos de El Fayum nos permite concretar otros argumentos que creemos puede resultar de inter\u00e9s destacar. En primer lugar, parece evidente que dichas obras fueron realizadas en vida de sus patrocinadores, siendo probable, en opini\u00f3n de algunos especialistas<span class=\"nota\">[11]<\/span>, que hubieran permanecido expuestas en el interior de las casas mientras el personaje retratado estuvo vivo y luego unidos a su momia en el momento de la muerte. Se especula, asimismo, sobre el hecho de que dichos retratos hubieran sido encargados poco tiempo antes de la muerte del deceso y utilizados como elementos m\u00f3viles durante la procesi\u00f3n del cad\u00e1ver a trav\u00e9s del pueblo -expresi\u00f3n de un antiguo rito griego conocido como ekphora<span class=\"nota\">[12]<\/span>-, para m\u00e1s tarde ser entregados al embalsamador, quien los situar\u00eda convenientemente, envolvi\u00e9ndolos junto a la momia, ocupando la zona del rostro. En el caso de los ya referidos sudarios pintados, los retratos con base de tela de lino (fig. 8) o las m\u00e1scaras de yeso (fig. 9), esta \u00faltima contingencia se justifica igualmente al haberse encontrado, muchos de ellos, dentro del sarc\u00f3fago cubriendo el cad\u00e1ver.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, basta con observar atentamente algunos de estos rostros para darnos cuenta de que, al menos en principio, no estamos ante simples representaciones de individuos muertos. En las obras incluidas dentro de nuestra primera tipolog\u00eda <b>(grupo RP)<\/b> esto se hace mucho m\u00e1s patente especialmente en el tratamiento de la cara, cuyos rasgos est\u00e1n rebosantes de una manifestaci\u00f3n contenida, a la vez que inmersos en una sugestiva serenidad<span class=\"nota\">[13]<\/span>. El brillo intenso con el que se dibujan las pupilas, o bien la suave textura de la carne y los vestidos -conseguida mediante la h\u00e1bil utilizaci\u00f3n de una amplia paleta a partir de colores b\u00e1sicos: ocre, amarillo, azul, rojo, negro, verde- sorprenden sobremanera al observador, transmiti\u00e9ndole un cierto sentimiento de vitalidad, aunque tambi\u00e9n, por qu\u00e9 no, de tristeza y de previsi\u00f3n ante ese futuro r\u00e9gimen de moribundo al que inexorablemente se habr\u00eda de acceder alg\u00fan d\u00eda; un r\u00e9gimen desde el cual y a pesar de ello era reclamado el derecho a conservar la propia identidad y el recuerdo, con un destacado: <em>-\u00ab\u00a1\u00e9ste soy yo!\u00bb<\/em><\/p>\n<div class=\"mosimage\" style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">\n<div style=\"width: 169px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" title=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" src=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/sce-elfayum-fig10.jpg\" alt=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" width=\"159\" height=\"300\" border=\"0\" hspace=\"6\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 10<\/p><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">La habilidad del artista o artistas llega a conmovernos en cada pincelada, transformando el objeto, de manera particular y dentro de cada uno de nosotros, en un aut\u00e9ntico motivo para el di\u00e1logo y la reflexi\u00f3n, en concreto, acerca de las dudas y temores que nos embargan como seres mortales. Efectivamente, los retratos de El Fayum nos hablan de la muerte porque, no en vano ese era el \u00faltimo cometido de estas obras, presentar al ser que fue, tal y como sus amigos y familiares lo conocieron en vida. Ahora bien, esa misma muerte es admitida y contemplada aqu\u00ed sin sobresaltos, alejada de la tragedia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro dato a tener en cuenta es la edad de los personajes retratados. En la mayor\u00eda de casos estamos ante individuos j\u00f3venes, de los cuales tan s\u00f3lo unos pocos superan la treintena de a\u00f1os, siendo escasos los individuos de cincuenta o m\u00e1s a\u00f1os (fig. 10) y donde un grupo bastante numeroso lo componen ni\u00f1os (fig. 11). Ello reflejar\u00eda de un lado la baja esperanza de vida en aquellos tiempos, mientras que por otro incidir\u00eda sobre lo que seguramente debi\u00f3 ser una considerable tasa de mortalidad infantil.<\/p>\n<div class=\"mosimage\" style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">\n<div style=\"width: 198px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" title=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" src=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/sce-elfayum-fig12.jpg\" alt=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" width=\"188\" height=\"300\" border=\"0\" hspace=\"6\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 11<\/p><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, \u00bfcu\u00e1l es la identidad que se esconde tras estos personajes retratados? De algunos de ellos conocemos adem\u00e1s del nombre, su oficio, como por ejemplo el de una mujer llamada Hermione, cuya profesi\u00f3n fue la de ejercer como profesora de gram\u00e1tica griega <em>(grammatike)<\/em>, pero tambi\u00e9n ha sido posible identificar, entre otros, a un tal Artemidoro, retratado en su sarc\u00f3fago con una corona de laurel sobre la cabeza y a quien seguramente sus familiares despidieron con una simple inscripci\u00f3n en la que se le dice: <em>\u00ab\u00a1hasta siempre!\u00bb<\/em> Asimismo, una ni\u00f1a de unos siete a\u00f1os de nombre Didime e, igualmente, una mujer de veintitantos a\u00f1os llamada Isidora y una tal Eirene a la que se desea: <em>\u00abque su alma ascienda ante Osiris-Sokaris, el gran dios, se\u00f1or de Abido, para siempre.\u00bb<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A trav\u00e9s de los retratos de El Fayum nos es posible atisbar, adem\u00e1s, el funcionamiento social de las comunidades greco-egipcias instaladas en esa f\u00e9rtil regi\u00f3n de Egipto. Comunidades cuyos individuos de origen griego<span class=\"nota\">[14]<\/span> ostentaban su privilegio como metropolitai<span class=\"nota\">[15]<\/span> o helenos<span class=\"nota\">[16]<\/span>, categor\u00edas ambas de las que se ver\u00edan favorecidas principalmente las familias de los antiguos soldados<span class=\"nota\">[17]<\/span> que sirvieron en el ej\u00e9rcito durante el per\u00edodo ptolemaico, y a quienes, merced a una antigua pr\u00e1ctica maced\u00f3nica<span class=\"nota\">[18]<\/span>, se les hab\u00eda concedido el uso y disfrute de la tierra<span class=\"nota\">[19]<\/span>, de cuya explotaci\u00f3n se esperaba pudieran cubrir las necesidades propias, en concepto de pago como funcionarios del Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una curiosa<span class=\"nota\">[20]<\/span> forma de colonizaci\u00f3n que lleg\u00f3 a desplazar en un primer momento a los anteriores terratenientes, creando a partir de entonces un sustrato social distinto. M\u00e1s tarde, sin embargo, esos mismos grupos, como se ha dicho, integrados por soldados o descendientes de soldados, se ver\u00edan reducidos, esta vez de forma no coactiva, por un gran n\u00famero de inmigrantes (hasta un 70 % de la poblaci\u00f3n total) procedentes de lugares vecinos (Oxirrinco, Menfis): gentes nativas, egipcios en definitiva, que, sobre todo desde mediados del siglo III, se incorporaron como agricultores asalariados y acabaron mezcl\u00e1ndose con aquella \u00e9lite residente<span class=\"nota\">[21]<\/span>. Ello explicar\u00eda la etnicidad meridional evidente en algunos de los personajes retratados cuyos rasgos f\u00edsicos se ajustan al sustrato racial nubio m\u00e1s propio del Alto Egipto<span class=\"nota\">[22]<\/span> (fig. 12).<\/p>\n<div class=\"mosimage\" style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">\n<div style=\"width: 202px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" title=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" src=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/sce-elfayum-fig11.jpg\" alt=\"Los retratos de El Fayum: la mirada del pasado\" width=\"192\" height=\"300\" border=\"0\" hspace=\"6\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Figura 12<\/p><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, a la luz de las nuevas estructuras sociales y econ\u00f3micas que resultaron de la incorporaci\u00f3n de Egipto al imperio romano<span class=\"nota\">[23]<\/span>, no resulta extra\u00f1o que la representaci\u00f3n art\u00edstica se viera imbuida de otros ingredientes. Nos hemos de referir en este caso a la aceptaci\u00f3n de nuevas f\u00f3rmulas, las cuales constituyen una prueba de un cierto alejamiento de la motivaci\u00f3n originaria que debi\u00f3 inspirar estos retratos<span class=\"nota\">[24]<\/span>. Una aplicaci\u00f3n de nuevos paradigmas de los que tanto la moda romana en el vestido como en los aderezos del cuerpo: atav\u00edos preciosos, diademas, perlas, collares, etc., recrean el inter\u00e9s creciente de la poblaci\u00f3n por la ostentaci\u00f3n; un signo inequ\u00edvoco de los tiempos, en muchos casos, resultado de la pretensi\u00f3n de pertenecer al estamento de los privilegiados. De ello se desprende, adem\u00e1s, que la adopci\u00f3n del ritual egipcio pudo haber sido una consecuencia l\u00f3gica de la mencionada situaci\u00f3n de mestizaje. Un resultado \u00e9ste que, sin duda, deberemos justificar a trav\u00e9s de la permeabilidad cultural -l\u00f3gicamente debi\u00e9ramos hablar de aculturaci\u00f3n<span class=\"nota\">[25]<\/span>-, que apreciamos a trav\u00e9s de la incorporaci\u00f3n de unos usos y costumbres funerarios que hab\u00edan sido desarrollados antiguamente por los egipcios. Ceremoniales que pudieron haber resultado especialmente atrayentes para los habitantes de ra\u00edces helen\u00edsticas no vinculados en la esfera de lo privado a una determinada forma de culto<span class=\"nota\">[26]<\/span> y que, por lo tanto, pudieron haber visto, a trav\u00e9s del misterio en el que dichos ritos se involucraban, una esperanza de continuidad (\u00bfde salvaci\u00f3n?) tras la muerte. A fin de ilustrar la percepci\u00f3n que los griegos ten\u00edan acerca de \u00e9sta, creemos apropiado traer a colaci\u00f3n aquellos versos de Homero (Odisea, XI, 218-224) en los que queda perfectamente expresado el estado al que acced\u00edan los mortales tras su fallecimiento: seres sin memoria (<em>n\u00f3os<\/em>) ni conciencia (<em>phr\u00e9nes<\/em>) de los cuales se dice<span class=\"nota\">[27]<\/span>: \u00ab&#8230;no tienen los tendones cogidos ya all\u00ed su esqueleto y sus carnes \/ ya que todo deshecho qued\u00f3 por la fuerza ardorosa \/ e implacable del fuego, al perderse el aliento en los miembros \/ s\u00f3lo el alma, escapando a manera de sue\u00f1o, revuela \/ por un lado y por otro<span class=\"nota\">[28]<\/span>.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para finalizar, cabe decir solamente que a trav\u00e9s de esas cautivadoras miradas de El Fayum es posible acceder de manera intuitiva al sentimiento callado que les da vida: \u00bfpreocupaci\u00f3n ante el m\u00e1s all\u00e1, elecci\u00f3n personal, devoci\u00f3n intima? Qu\u00e9 duda cabe que algunos de estos valores llegaron a constituir un terreno abonado para la transformaci\u00f3n-adaptaci\u00f3n de la vieja simbolog\u00eda egipcia que se iba a producir tras la irrupci\u00f3n del cristianismo. En definitiva, hablamos del surgimiento de una nueva forma de religiosidad que acabar\u00eda por imponerse (a\u00f1o 391 de nuestra era)<span class=\"nota\">[29]<\/span> hasta empa\u00f1ar los fundamentos filos\u00f3ficos del racionalismo griego.<\/p>\n<h3><span class=\"notapie\">Notas<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"notapie\">[1]<\/span> Sobre la evoluci\u00f3n del retrato romano, cf. <em>Enciclopedia dell&#8217;arte antica classica e orientale<\/em> (EAA), s.v. ritratto (R. Bianchi Bandinelli).<br \/>\n<span class=\"notapie\">[2]<\/span> Tambi\u00e9n llamado retrato oficial u honorario, en oposici\u00f3n al \u00abretrato realista\u00bb, de tipo familiar y funerario. Cf. R. Bianchi Bandinelli, <em>Del Helenismo a la Edad Media<\/em>, Madrid, 1981, p. 135-139.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[3]<\/span> Estos retratos, junto con la momificaci\u00f3n del cad\u00e1ver, constituyen una prueba m\u00e1s de la asimilaci\u00f3n de al menos los aspectos externos del culto funerario practicado por los antiguos egipcios, cf. U. Luft, &#8220;Un mundo diferente: las ideas religiosas&#8221;, en R. Schulz, M. Seidel (eds.) <em>Egipto. El mundo de los faraones<\/em>, Colonia, 1997, p. 429-431.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[4]<\/span> Respecto a la divinizaci\u00f3n del difunto en el antiguo Egipto, ver S. Aufr\u00e8re, &#8220;L&#8217;\u00catre glorifi\u00e9 et divinis\u00e9 dans les rites de passage vers l&#8217;au-del\u00e0&#8221;, <em>Egypte, Afrique et Orient<\/em> 5, 1997, p. 2-9.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[5]<\/span> V\u00e9ase E. C. Doxiadis, &#8220;Technique&#8221; en S. Walker, M. Bierbrier (eds.), <em>Ancient Faces. Mummy Portraits from Roman Egypt<\/em>, Londres, 1997, p. 21-22. Asimismo, L. Manniche, <em>El arte egipcio<\/em>, Madrid, 1997, p. 341.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[6]<\/span> Utilizamos el t\u00e9rmino \u00abrealismo\u00bb en un sentido distinto al de \u00abnaturalismo\u00bb ya que a trav\u00e9s del primero, adem\u00e1s de representarse la verdadera apariencia f\u00edsica del modelo, se le recrea dentro de una atm\u00f3sfera idealizada.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[7]<\/span> El car\u00e1cter simb\u00f3lico de estas obras se plantea fundamentalmente en torno a unas exigencias formales distintas de las desarrolladas por el retrato realista. Su aparente ingenuidad se ve sustentada a trav\u00e9s de una m\u00e1s estrecha relaci\u00f3n -dir\u00edase esencial- entre la forma y el contenido. V\u00e9ase n. 9.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[8]<\/span> J. Berger, \u00abEl enigma de El Faiyum\u00bb aparecido el 20 de diciembre de 1998 en el diario <em>EL PAIS<\/em>, Secci\u00f3n: La Cultura, p. 43.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[9]<\/span> No en vano, con la b\u00fasqueda de un mayor efecto simb\u00f3lico (&#8220;simbolismo intencional&#8221;) a trav\u00e9s de la forma se trataba de concretar un lenguaje art\u00edstico al que motivaba una ideolog\u00eda religiosa dirigida a la trascendencia. Acerca de las cuestiones religiosas en el Egipto romano puede ser consultada la obra de reciente publicaci\u00f3n de D. Frankfurter, <em>Religion in Roman Egypt. Assimilation and Resistance<\/em>, Princenton University Press, 1998.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[10]<\/span> As\u00ed, el arte copto discurrir\u00eda a partir de las formas helen\u00edsticas, utilizando elementos supervivientes del arte del antiguo Egipto, junto a infiltraciones de elementos iconogr\u00e1ficos orientales y espec\u00edficamente sas\u00e1nidas. Respecto al arte copto pueden ser consultadas las obras de P. du Bourguet, <em>L&#8217;Art copte<\/em>, Paris, 1968 y K. Wessel,<em> L&#8217;Art copte<\/em>, Bruselas, 1964.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[11]<\/span> S. Walker, &#8220;Mummy Portraits and Roman Portraiture&#8221; en S. Walker, M. Bierbrier (eds.), <em>op. cit.<\/em>, Londres, 1997, p. 15.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[12]<\/span> Al respecto, v\u00e9ase <em>Oxford Classical Dictionary<\/em>, 1996, eds. S. Hornblower, A. Spawforth, s.v. death, attitudes to, p.433.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[13]<\/span> Acrecentadas ambas por esa mirada directa hacia el espectador.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[14]<\/span> Deberemos hacer hincapi\u00e9 en las enormes diferencias que existieron entre las comunidades griegas instaladas en ciudades importantes como Alejandr\u00eda y aquellas otras establecidas en regiones rurales como El Fayum. Los habitantes de estas \u00faltimas vivieron en contacto m\u00e1s estrecho con la poblaci\u00f3n ind\u00edgena, y dado que \u00e9sta fue siempre m\u00e1s numerosa, su \u00abhelenizaci\u00f3n\u00bb no fue tan amplia. Al contrario, dentro de dichas comunidades rurales fueron los griegos quienes, en mayor medida, se dejaron influir por las costumbres egipcias. A ello debi\u00f3 ayudar, sin duda, la celebraci\u00f3n de matrimonios mixtos que, aunque fueron prohibidos en las ciudades, hab\u00edan sido autorizados fuera de ellas. Al respecto, cf. A. Aymard, J. Auboyer, &#8220;Oriente y Grecia Antigua&#8221;, en <em>Historia General de las Civilizaciones<\/em> I, Barcelona, 1983, p. 516-518.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[15]<\/span> Llamados as\u00ed los griegos que viv\u00edan en las metropoleis o capitales de los nomos, deberemos considerar \u00e9sta como una de las divisiones sociales que surge a partir del per\u00edodo ptolemaico en Egipto y la cual se mantuvo durante la dominaci\u00f3n romana, es decir, entre aquellos individuos que llevaban una vida al modo &#8220;heleno&#8221;: muchos de ellos de ascendencia griega, que viv\u00edan en las ciudades (metr\u00f3polis) y utilizaban la lengua griega como veh\u00edculo de expresi\u00f3n y una mayor\u00eda ind\u00edgena eminentemente rural con unas costumbres propias y que utilizaban el egipcio (dem\u00f3tico) como lengua vehicular. Se trataba, por consiguiente, de la formaci\u00f3n de una sociedad doble, implantada una sobre la otra. Acerca de esto \u00faltimo, cf. J. Padr\u00f3, &#8220;Les estructures pol\u00edtiques i socials de l&#8217;Egipte ptolemaic&#8221;, Resumen y bibliograf\u00eda con motivo del Seminario: <em>Egipte, d&#8217;Alexandre el Gran a Cleopatra<\/em>, Cursos d&#8217;Estiu, Universidad Internacional Men\u00e9ndez Pelayo, del 19 de junio al 14 de julio, 1995. A este mismo respecto, hay que hacer menci\u00f3n del surgimiento de un derecho compuesto: a) el derecho griego y b) el derecho nativo o egipcio que coexisten, se influyen, pero que, en ocasiones, tambi\u00e9n llegaron a entrar en conflicto. Cf. L. Fern\u00e1ndez del Pozo, &#8220;El dret a l&#8217;Egipte Ptolemaic&#8221; Resumen y bibliograf\u00eda con motivo del Seminario: <em>Egipte, d&#8217;Alexandre el Gran a Cleopatra<\/em>, Cursos d&#8217;Estiu, Universidad Internacional Men\u00e9ndez Pelayo, del 19 de junio al 14 de julio, 1995.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[16]<\/span> Helenos, vocablo de significado \u00e9tnico referido, en origen, a los individuos de ascendencia griega (cf. <em>Oxford Classical Dictionary<\/em>, 1996, eds. S. Hornblower, A. Spawforth, s.v. Hellenes, p. 677 &#8211; Hellenism, p. 679). Concretamente en el caso de Egipto, la \u00abhelenizaci\u00f3n\u00bb o adquisici\u00f3n de la condici\u00f3n de \u00abheleno\u00bb (cf. n. 23) no debe verse solamente como parte de un proceso de asimilaci\u00f3n cultural ya que, en muchos casos detr\u00e1s de ello existi\u00f3 un motivo de inter\u00e9s, favorecido \u00e9ste por la concesi\u00f3n de privilegios a\u00f1adidos, como por ejemplo los otorgados a las comunidades jud\u00edas de Alejandr\u00eda, como resultado de su paulatina infiltraci\u00f3n en la sociedad griega durante el per\u00edodo L\u00e1gida (de ello, qu\u00e9 duda cabe, surgir\u00eda un problema de identidad y confrontaci\u00f3n. Al respecto, cf. G. Del Olmo, &#8220;Alejandr\u00eda, ciudad de jud\u00edos. La confrontaci\u00f3n jud\u00eda con el Helenismo&#8221;, Resumen y bibliograf\u00eda con motivo del Seminario: <em>Egipte, d&#8217;Alexandre el Gran a Cleopatra<\/em>, Cursos d&#8217;Estiu, Universidad Internacional Men\u00e9ndez Pelayo, del 19 de junio al 14 de julio, 1995. Tambi\u00e9n puede consultarse A. Kasher, <em>The Jews in Hellenistic and Roman Egypt: the Struggle for Equal Rights<\/em>, T\u00fcbingen Mohr, 1985). Asimismo, debe mencionarse el caso de individuos de origen egipcio, dentro del funcionariado, cuya disposici\u00f3n a \u00abhelenizarse\u00bb se vio incentivada, todav\u00eda m\u00e1s, con la posibilidad de obtener lotes de tierras. As\u00ed la \u00abhelenizaci\u00f3n\u00bb como concepto adquir\u00eda, al final, un matiz nuevo al llegar a actuar como elemento de diferenciaci\u00f3n social respecto al grueso de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena; una mayor\u00eda \u00e9sta mantenida al margen de la educaci\u00f3n de los \u00abgimnasios\u00bb (hoi apo gimnasiou = la &#8220;clase&#8221; del gimnasio) y cuyos individuos eran considerados dentro de un estatuto jur\u00eddico inferior (Papiro de la col. Zenon, 66) En \u00faltima instancia, debe tenerse presente adem\u00e1s que la \u00abhelenizaci\u00f3n\u00bb, en su &#8220;aspiraci\u00f3n&#8221; ecum\u00e9nica e integradora, encontr\u00f3 una seria resistencia, especialmente entre los egipcios de las zonas rurales, apartados de los grandes cntros de decisi\u00f3n. Las causas a este respecto habr\u00eda que buscarlas no s\u00f3lo en las condiciones sociales descritas anteriormente, sino en una mayor presencia demogr\u00e1fica nativa y, por \u00faltimo, y no menos importante, en el destacado peso e influencia de la cultura y consuetudine egipcias desarrolladas a lo largo de la \u00e9poca fara\u00f3nica. Sobre otros aspectos destacados del Egipto ptolemaico puede ser consultada la obra de J. Padr\u00f3, <em>Historia del Egipto fara\u00f3nico<\/em>, Madrid, 1996, p. 410-415.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[17]<\/span> Los \u00abkatoikoi\u00bb o descendientes de los colonizadores militares de El Fayum.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[18]<\/span> Una f\u00f3rmula similar lleg\u00f3 a ser aplicada por los egipcios ya a partir del Imperio Antiguo. Cf. L. Baqu\u00e9, <em>Las ciudades de las pir\u00e1mides en el antiguo Egipto<\/em> I, en Cuadernos de Egiptolog\u00eda Mizar 1, Barcelona, 1996, p. 29, 51.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[19]<\/span> El \u00abcl\u00e9ruco\u00bb o titular de un lote de tierra. Cf. <em>Cambridge Ancient History<\/em> (CAH), vol VII, part I, <em>The Hellenistic World<\/em>: &#8220;Ptolemaic Egypt&#8221; (E.G. Turner), p. 124.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[20]<\/span> La instalaci\u00f3n implic\u00f3 en algunos casos la expropiaci\u00f3n de las viviendas de los habitantes nativos, una pr\u00e1ctica conocida como &#8220;derecho de requisa&#8221; (stathmos).<br \/>\n<span class=\"notapie\">[21]<\/span> R. S. Bagnall, &#8220;The Fayum and its people&#8221; en S. Walker, M. Bierbrier (eds.), <em>op. cit<\/em>., Londres, 1997, p. 18. Asimismo, cf. n. 14.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[22]<\/span> Existen ejemplos concretos de fijaci\u00f3n voluntaria de poblaciones nubias en El Fayum con finalidad de colonizaci\u00f3n agr\u00edcola, en particular durante el Imperio Medio y \u00e9poca ptolemaica. Al respecto, cf. J. Vercoutter, N. Blanc, Th. Obenga, J. Leclant, <em>Poblamiento del antiguo Egipto y desciframiento de la escritura mero\u00edtica<\/em>, Unesco, colecci\u00f3n: Temas africanos 16, Par\u00eds, 1983, p. 107.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[23]<\/span> Durante la dominaci\u00f3n romana se introdujeron en Egipto importantes modificaciones en el sistema administrativo y en la jerarqu\u00eda social de los individuos. Los ciudadanos romanos, as\u00ed como los griegos de Alejandr\u00eda, fueron exonerados de algunos impuestos, no as\u00ed el resto de habitantes a los que se englobaba bajo el apelativo de &#8220;egipcios&#8221;. Dentro de esta \u00faltima categor\u00eda, sin embargo, los metropolitai (cf. n. 16, 17), residentes en las ciudades provinciales, disfrutaron de algunos privilegios, principalmente el que supon\u00eda una reducci\u00f3n en las cantidades a pagar en concepto de impuestos. Estos grupos, hereditariamente &#8220;helenos&#8221;, conformaban la \u00e9lite social y pol\u00edtica dentro de cada metr\u00f3polis. En opini\u00f3n de alg\u00fan autor, tales medidas, aplicadas ya en \u00e9poca de Augusto, tuvieron como intenci\u00f3n realzar la superioridad de la cultura hel\u00e9nica, estableciendo una distinci\u00f3n entre dicha \u00e9lite -distinci\u00f3n que se vio incrementada con la adquisici\u00f3n de la tierra en r\u00e9gimen de propiedad privada- y la masa del pueblo. Cf. H. Idris Bell, <em>Egipto desde Alejandro Magno hasta la \u00e9poca bizantina<\/em>, Barcelona, 1965, p. 77, 80.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[24]<\/span> La influencia romana en estos retratos se dejar\u00e1 sentir sobre todo en una relativa p\u00e9rdida de la originalidad -los retratos de El Fayum siguen unas pautas compositivas repetitivas- que hab\u00eda caracterizado al retrato helen\u00edstico, haci\u00e9ndose uso, en muchos de ellos, de una expresividad grandilocuente no exenta de crudeza en la plasmaci\u00f3n de los rasgos som\u00e1ticos (n\u00f3tese la enfermiza, casi mortecina, apariencia del rostro en ciertos personajes, la acusaci\u00f3n de los signos de vejez en otros o la grotesca deformaci\u00f3n de algunas caras).<br \/>\n<span class=\"notapie\">[25]<\/span> Cf. J. O&#8217;Callaghan, &#8220;La religi\u00f3 popular a partir dels papirs grecs&#8221;, Resumen y bibliograf\u00eda con motivo del Seminario: <em>Egipte, d&#8217;Alexandre el Gran a Cleopatra<\/em>, Cursos d&#8217;Estiu, Universidad Internacional Men\u00e9ndez Pelayo, del 19 de junio al 14 de julio, 1995.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[26]<\/span> Como bien se\u00f1ala R. Bianchi Bandinelli, <em>op. cit.<\/em>, p. 25 respecto a los colonizadores griegos: \u00ab&#8230;los colonos llevaban consigo el culto de las grandes divinidades; pero los dioses menores, locales, que tanta participaci\u00f3n tuvieron en la vida religiosa popular \u00abse quedan en casa\u00bb, como dec\u00eda Nilsson, el gran historiador de la religi\u00f3n griega. En esas ciudades nuevas, formadas con gente de diversa procedencia, aquella religiosidad ciudadana, local, que un\u00eda a las personas, no se reconstituye. Queda la exterioridad del culto, permanece la imagen que la poes\u00eda y las artes figurativas formaron para las divinidades griegas, pero vac\u00eda de su sentido religiosos m\u00e1s \u00edntimo.\u00bb<br \/>\n<span class=\"notapie\">[27]<\/span> Este hermoso fragmento nos remite a la costumbre griega de incinerar a los muertos, un hecho que resultaba inconcebible para los egipcios, que consideraban al cad\u00e1ver momificado como indispensable para la reencarnaci\u00f3n. A partir de la pol\u00edtica de &#8220;fusi\u00f3n&#8221; iniciada por Alejandro Magno y continuada por los Ptolomeos se asistir\u00e1 a un proceso de sincretismo religioso creciente que culminar\u00e1 durante el per\u00edodo de dominaci\u00f3n romana. Cf. J. Willeitner, &#8220;Tumbas y costumbres funerarias despu\u00e9s de Alejandro Magno&#8221; en R. Schulz, M. Seidel (eds.) <em>Egipto. El mundo de los faraones<\/em>, Colonia, 1997, p. 313-322. Asimismo, M. Pr\u00e9aux, &#8220;Les \u00e9gyptiens dans la civilisation hell\u00e9nistique d&#8217;\u00c9gypte&#8221;, <em>Chronique d&#8217;\u00c9gypte<\/em> (CdE) 17\/35 (1943), p. 148-160.<br \/>\n<span class=\"notapie\">[28]<\/span> Traducci\u00f3n del pasaje a cargo de J.M. Pab\u00f3n, revisada por Fdez. Galiano (Ed. Gredos, n\u00ba 48).<br \/>\n<span class=\"notapie\">[29]<\/span> Decreto de Teodosio, por el que el cristianismo se convierte en la religi\u00f3n oficial, prohibi\u00e9ndose todos los cultos paganos. En Egipto el \u00faltimo templo en cerrarse fue el de Isis en la isla de Filas, concretamente el 24 de agosto del a\u00f1o 394. Cf. D. Devauchelle, &#8220;24 ao\u00fbt 394 &#8211; 24 ao\u00fbt 1994, 1600 ans&#8221; en <em>Bulletin de la Soci\u00e9t\u00e9 Fran\u00e7aise d&#8217;\u00c9gyptologie<\/em> (BSFE) 131, 1994, p. 16-18. Asimismo, J. Padr\u00f3, <em>op. cit<\/em>., Madrid, 1996, p. 436.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dec\u00eda Leonardo de Vinci en su Cuaderno de notas respecto al ojo humano: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 cosa m\u00e1s excelente, superior a todas las cosas creadas por Dios! \u00bfQu\u00e9 alabanzas pueden hacer justicia a tu nobleza? \u00bfQu\u00e9 pueblo, qu\u00e9 lenguas podr\u00e1n describir exhaustivamente tu funci\u00f3n? El ojo es la ventana del cuerpo humano a trav\u00e9s del cual descubre su camino y disfruta de la belleza del mundo. Gracias al ojo, el alma permanece contenta con la prisi\u00f3n corporal, porque sin \u00e9l una prisi\u00f3n as\u00ed ser\u00eda una tortura\u00bb. En un sentido similar, qu\u00e9 no habr\u00eda dicho este humanista respecto a la mirada, reflejo de nuestros sentimientos m\u00e1s \u00edntimos&#8230;<\/p>\n<p class=\"continue-reading-button\"> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?p=1471\">Seguir leyendo<i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5499,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[11,23],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1471"}],"collection":[{"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1471"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1471\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5499"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1471"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1471"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1471"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}