{"id":4633,"date":"2014-06-18T12:06:07","date_gmt":"2014-06-18T12:06:07","guid":{"rendered":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?page_id=4633"},"modified":"2014-06-18T13:07:53","modified_gmt":"2014-06-18T13:07:53","slug":"la-lactancia-en-el-antiguo-egipto-4-6-la-sangre-factor-de-germinacion-de-integracion-y-de-ligazon-del-ser-en-el-vientre-materno","status":"publish","type":"page","link":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?page_id=4633","title":{"rendered":"La lactancia en el antiguo Egipto &#8211; 4.6.- La sangre: factor de germinaci\u00f3n, de integraci\u00f3n, y de ligaz\u00f3n del ser en el vientre materno"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a title=\"La lactancia en el antiguo Egipto \u2013 \u00cdndice\" href=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?page_id=4594\">\u00cdndice del libro<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4.6.- La sangre: factor de germinaci\u00f3n, de integraci\u00f3n, y de ligaz\u00f3n del ser en el vientre materno.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sangre de la madre tambi\u00e9n jugaba un papel primordial en la evoluci\u00f3n embrionaria y en el crecimiento fetal. Como se viene anunciando con insistencia la presencia de la divinidad no pod\u00eda faltar pues los dioses eyaculaban la simiente en la vagina de las diosas encargadas de unir y de yuxtaponer los elementos de ambos padres, as\u00ed como de conformar la arquitectura fetal[1]. \u00bfC\u00f3mo tendr\u00eda lugar el acto de creaci\u00f3n del feto en el vientre materno, cu\u00e1l ser\u00eda el adherente o catalizador que pegaba las diferentes partes heredadas de sus progenitores? En alg\u00fan momento es Isis quien se encarga de desvelar el misterio, respondiendo en parte a la primera cuesti\u00f3n seg\u00fan se referencia en los Textos de los Ata\u00fades[2].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cHe moldeado la forma del dios dentro del huevo como mi hijo\u2026\u201d <\/em>(Encantamiento 148, 212)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sangre materna es imprescindible para el crecimiento de las diferentes partes constituyentes del cuerpo humano en formaci\u00f3n. Es junto con el influjo vital del aire emitido por las deidades, la fuente de toda acci\u00f3n din\u00e1mica que llega a todos los lugares del organismo donde se necesita. La importancia de la sangre, su presencia, se pormenoriza en un texto religioso del templo de Dendera que habla del renacimiento de Osiris (o del muerto en su representaci\u00f3n), cuando est\u00e1 depositado en la cavidad del sarc\u00f3fago: el \u00fatero de la diosa Nut. El pasaje, que se cita a continuaci\u00f3n, compila en s\u00edntesis el saber embriol\u00f3gico del egipcio antiguo tamizado por la p\u00e1tina de la religi\u00f3n[3]. Un ejemplo m\u00e1s de c\u00f3mo los submundos del conocimiento biol\u00f3gico y de la religi\u00f3n cooperaban entretejidos con firmeza para definir su propia esencia en el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Himno a Osiris<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c\u00a1Osiris que preside el Occidente<\/em> (Lugar a donde van los muertos)<em>, el gran dios que reside en el Iunet<\/em> (la ciudad de Dendera)<em>, el gran Heliopolitano que reside en la Villa del<\/em> <em>Escarabajo! Tu madre Nut est\u00e1 en cinta de ti en el interior de su vientre <\/em><em>(\u201c<\/em><strong><em>Mwt.k Nwt, iwr.s im.k<\/em><\/strong><em>\u201d<\/em><em>), cuida de tu embri\u00f3n <\/em><em>(\u201c<\/em><strong><em>swDA.s swHt.k<\/em><\/strong><em>\u201d<\/em><em>)<\/em><strong><em>,<\/em><\/strong><em> da forma armoniosa a tus huesos, da la juventud a tu cuerpo, da la vida a tu piel para tus miembros, dilata tus vasos para tu sangre\u2026<\/em>[4] (Capillas osirianas, pared norte, primer registro).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diferentes textos m\u00e9dicos dan firmeza a la acci\u00f3n aglutinadora de la sangre en la constituci\u00f3n y en la creaci\u00f3n del cuerpo humano. La importancia del factor sangu\u00edneo se muestra en su participaci\u00f3n en recetas de uso capilar, y es por eso que en el papiro de Ebers 459 (65, 19-20) y 451 (65; 8-9)[5], se indica: <em>\u201cRemedio para expulsar la sustancia que devasta los cabellos y de cuidarlos: sangre de toro negro<\/em>[6] (el color negro usado en el presente ejemplo o en otros, implicaba una sangre de similar caracter\u00edstica y mayor potencialidad)<em>. Ser\u00e1 cocido en grasa\/aceite. Untar muy a menudo.\u201d <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El inter\u00e9s que despiertan las prescripciones es debido a que se cimentaron sobre bases tan \u201cfisiol\u00f3gicas\u201d como m\u00e1gicas, hasta el punto de que orientaban a la selecci\u00f3n de los tratamientos que a su vez depend\u00edan del origen y el lugar de las afecciones. Tambi\u00e9n ten\u00eda importancia la analog\u00eda de los ingredientes con la anatom\u00eda y biolog\u00eda animal[7]. Son estas cuestiones las que a\u00f1aden un valor intr\u00ednseco a las recetas y al mismo tiempo les proveen de la potencia sanadora que deseaba el terapeuta egipcio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los elementos que aportan solidez a la anatom\u00eda humana o animal: huesos, conchas de tortuga, etc., (representantes de las partes de sost\u00e9n) y como contrapartida de la sangre y la placenta, (representantes de las partes blandas), se aplicaron como ingredientes por su fuerza formadora e integradora que era intr\u00ednseca a la naturaleza e idiosincrasia de cada animal. Por tanto, dicho impulso ben\u00e9fico habr\u00eda que aprovecharlo cuando la debilidad acuciaba. De manera circunstancial, la sangre menstrual recibi\u00f3 la misma aceptaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los conocimientos que surgen de la literatura mitopo\u00e9tica y m\u00e9dica, otorgan a la sangre catamenial que se mantiene retenida durante la concepci\u00f3n una virtud seminal. Del menstruo se derivar\u00e1n las partes blandas o carnosas que de forma gen\u00e9rica son sangu\u00edneas. Es por ello que tanto la leche materna como las v\u00edsceras se consideraron copart\u00edcipes de la propia naturaleza sangu\u00ednea al haber sido heredadas biol\u00f3gicamente de la madre, al igual que la placenta y la leche materna eran alimentos intra y extrauterinos. Aun antes de que se iniciaran los acontecimientos que se suceder\u00e1n antes de la gestaci\u00f3n, el demiurgo habr\u00eda de propiciar el llenado del dep\u00f3sito seminal del var\u00f3n. En el momento que se conjugaran con \u00e9xito las dos simientes, se encender\u00eda la chispa que iniciar\u00e1 el mecanismo de transformaci\u00f3n en el vientre materno. Pese a ser la mujer la receptora de la semilla, ella gozaba en igualdad de responsabilidad biol\u00f3gica con el var\u00f3n y ten\u00eda el privilegio de constituir y colaborar a la creaci\u00f3n de la materia embrionaria y fetal, y a\u00fan m\u00e1s, el hecho extraordinario de aportar los nutrientes b\u00e1sicos para el embri\u00f3n-feto: la sangre y la leche.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Notas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] La importancia de la sangre menstrual como constituyente de la materia antes en el <strong>embri\u00f3n<\/strong> y despu\u00e9s en el feto, es una teor\u00eda muy antigua que pervivi\u00f3 durante mucho tiempo desde la antig\u00fcedad hasta Harvey (sig. XVII d. C.) quien la rechaz\u00f3 en su obra \u201c<em>Exercitationes de generatione animalium\u201d<\/em> (Arist., 1994, 109, nota 164).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2] Faulkner, 1994, I, 125-126.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3]Sauneron recoge la traducci\u00f3n de un texto religioso del templo de Esna, donde se menciona como la intercesi\u00f3n del dios Jnum y la sangre contribuyen al crecimiento corporal, reuniendo los elementos seminales procedentes de la parte \u00f3sea y sangu\u00ednea:<em> \u201c\u00c9l organiza una corriente de sangre en el interior de los huesos. Despu\u00e9s de que el soplo de la vida lo recorre todo, la sangre cre\u00f3 una forma apropiada con la semiente-hueso para constituir nuevos huesos\u201d.<\/em> Cita que Bardinet, 1995, hace de Sauneron, 1962, <em>Les f\u00eates religieuses d\u00b4Esna aux derniers si\u00e9cles du paganisme <\/em>(Esna V): 95, El Cairo, IFAO.En los templos de Esna y de Hibis se rese\u00f1a la importancia de la sangre en uni\u00f3n con la materia seminal como principio constituyente de la materia \u00f3sea. Que sin duda ha de acompa\u00f1arse con el h\u00e1lito vital del dios: el \u00e1nima de los seres en formaci\u00f3n (Sauneron, <em>Esna<\/em>, [1959], 2004, I, 99-100, \u201dJnum artesano del cuerpo humano\u201d):<em> (\u2026) Hizo crecer los cabellos, form\u00f3 la piel sobre los (\u00bfmiembros?); fabric\u00f3 la cabeza, model\u00f3 el rostro&#8230;, puso en contacto \u00edntimo las fosas nasales con el exterior&#8230;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4]Cauville, 1997, 105, \u201cChapelle osirienne est n\u00ba3. Sc\u00e8ne centrale, paroid nord, premier registre: Hymne \u00e0 Osiris\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[5] Bardinet, 1995, 150 y 316-317: En el mismo papiro de Ebers 454 (65, 12-13), 459 (65, 19-20) y 451, se utiliza la sangre aunque esta vez no sea de origen menstrual. Sin embargo, en Ebers 453 (65, 10-12) se emplea la placenta de gata que tiene mucha identidad con la menstrual al igual que con la vulva de perra en Ebers 460 (65, 20-22). Tambi\u00e9n pueden encontrarse estas referencias de los citados p\u00e1rrafos del papiro de Ebers en Westendorf, 1999, vol. 2, (627 y 628).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[6]El toro y la vaca fueron adorados en Egipto, el primero sobre todo por su potencia sexual y fertilidad, hasta el punto de ser la hip\u00f3stasis de diversos dioses (Gordon, Schwabe, 2004, 43-48, \u201cPredynastic Egypt as Cattle Culture\u201d).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tambi\u00e9n la especie vacuna compendia complejas cuestiones cosmol\u00f3gicas. El fara\u00f3n recibi\u00f3 para s\u00ed diversos y m\u00faltiples ep\u00edtetos que aluden a la condici\u00f3n divina del animal, a las cualidades que lo distinguen, lo que le permiti\u00f3 mantener su papel de l\u00edder en tanto que hijo y descendiente de una gran diosa vacuna. De ah\u00ed, que no sea extra\u00f1o que todo lo org\u00e1nico que procediese del animal, implicase unas virtudes de excelencia para cualquier receta m\u00e9dica que lo incluyese. El vigor sexual y reproductor era uno de ellos. Existen f\u00f3rmulas contra el encanecimiento que contienen sangre de la cornamenta de un toro negro. Indudablemente, la potencia de los tres caracteres (color negro, sangre y cornamenta) hac\u00edan un sinergismo m\u00e1gico que suger\u00eda al consumidor un efecto convincente (Lexa, 1925, I, 70, \u201cLes rem\u00e8des magiques, les poisons et autres moyens mat\u00e9riels\u201d).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[7]La informaci\u00f3n anat\u00f3mica que el ganado bovino procur\u00f3 a los antiguos egipcios fue excepcional. Devino como consecuencia de los cuidados de los toros, y como parte preeminente de los sacrificios rituales y religiosos practicados por los sacerdotes que prolijamente aparecen en estelas, templos, tumbas, etc., desde los primeros tiempos fara\u00f3nicos hasta el periodo romano. La disecci\u00f3n animal fue el motor que impuls\u00f3 los primeros balbuceos de la medicina cient\u00edfica, hacia la evoluci\u00f3n del m\u00e9todo cient\u00edfico. Gordon, Schwabe, 2004, 48 y 61: Los sanadores egipcios en momentos hist\u00f3ricos anteriores al Reino Antiguo no ten\u00edan parang\u00f3n ni competencia con sus contempor\u00e1neos, a pesar de la aparente predominancia de las teor\u00edas fisiol\u00f3gicas posteriores adquiridas con racionalidad, derivadas de las disecciones animales. El conocimiento sobre la anatom\u00eda animal se anticip\u00f3 durante mucho tiempo al de la anatom\u00eda humana. Los m\u00e9dicos eran m\u00e1s o menos cirujanos veterinarios, y los sacerdotes \u201cUabu\u201d (\u201clos puros\u201d), que eran los encargados de la inspecci\u00f3n ritual de los animales con destino al sacrificio, fueron los que comprendieron la similitud entre ambas anatom\u00edas (Ghalioungui, 1973, 47).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a title=\"La lactancia en el antiguo Egipto \u2013 \u00cdndice\" href=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?page_id=4594\">\u00cdndice del libro<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice del libro 4.6.- La sangre: factor de germinaci\u00f3n, de integraci\u00f3n, y de ligaz\u00f3n del ser en el vientre materno. La sangre de la madre tambi\u00e9n jugaba un papel primordial en la evoluci\u00f3n embrionaria y en el crecimiento fetal. Como se viene anunciando con insistencia la presencia de la divinidad no pod\u00eda faltar pues los dioses eyaculaban la simiente en&#8230;<\/p>\n<p class=\"continue-reading-button\"> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?page_id=4633\">Seguir leyendo<i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/4633"}],"collection":[{"href":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4633"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/4633\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4633"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}