{"id":4613,"date":"2014-06-18T08:53:38","date_gmt":"2014-06-18T08:53:38","guid":{"rendered":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?page_id=4613"},"modified":"2014-06-18T13:08:01","modified_gmt":"2014-06-18T13:08:01","slug":"la-lactancia-en-el-antiguo-egipto-4-7-de-la-importancia-del-menstruo-y-de-la-leche-en-la-vida-intra-y-extrauterina","status":"publish","type":"page","link":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?page_id=4613","title":{"rendered":"La lactancia en el antiguo Egipto &#8211; 4.7.- De la importancia del menstruo y de la leche en la vida intra y extrauterina."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a title=\"La lactancia en el antiguo Egipto \u2013 \u00cdndice\" href=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?page_id=4594\">\u00cdndice del libro<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4.7.- De la importancia del menstruo y de la leche en la vida intra y extrauterina.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se ha visto en un apartado anterior la sangre de la mujer pose\u00eda unas cualidades extraordinarias. No se pod\u00eda decir menos de una sustancia que interpretaba una funci\u00f3n de creaci\u00f3n tan activa en la formaci\u00f3n del individuo en el \u00fatero materno. La sangre menstrual que a la mujer f\u00e9rtil le ven\u00eda con perioricidad y que le faltaba cuando quedaba pre\u00f1ada, se asum\u00eda como \u201calgo\u201d imprescindible para el feto, y por tanto no deb\u00eda perderse porque \u00e9ste la necesitaba para su formaci\u00f3n y sustento[1]. Los egipcios nunca ignoraron la relaci\u00f3n, c\u00f3mo ya qued\u00f3 constancia, de los ciclos prolongados de <strong>amenorrea<\/strong> con el embarazo durante el tiempo de fertilidad femenina. De ah\u00ed, entonces las virtudes excepcionales atribuidas a la sangre <strong>catamenial<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4.7.1.- <\/strong><strong><em>El poder \u201cm\u00e1gico\u201d de la sangre menstrual en el antiguo Egipto.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La menstruaci\u00f3n ten\u00eda con el Nilo dos sobresalientes aspectos que ambos compart\u00edan: la regularidad y la relaci\u00f3n con la fertilidad. Ambas circunstancias se identificaban y se inmiscu\u00edan en el mito religioso[2]. De la menstruaci\u00f3n tambi\u00e9n se hacen eco desde antiguo los papiros m\u00e9dicos narrando con especial atenci\u00f3n algunas anomal\u00edas. Precisamente en ellos se hallan cuatro referencias; al respecto, el papiro de Edwin Smith (20, 13) relata:<em> \u201cSi t\u00fa examinas a una mujer con dolor en su est\u00f3mago y su per\u00edodo menstrual no viene\u2026\u201d<\/em>[3]; y el papiro de Ebers 832 alude a situaciones parecidas: <em>\u201cSi t\u00fa examinas a una mujer que experimenta dolor en un \u00fanico lado de su regi\u00f3n pubiana, t\u00fa debes decir sobre eso, son sus menstruaciones que no son normales\u201d<\/em>; tambi\u00e9n el papiro Ebers 833[4], describe el caso de una mujer que le ha cesado el flujo menstrual a causa de la edad menop\u00e1usica:<em> \u201cSi t\u00fa examinas a una mujer con muchos a\u00f1os y sus menstruaciones ya no vienen\u2026\u201d<\/em>. Finalmente en el Ebers 808bis (95, 1-3) se comenta en un remedio para evitar que las mamas caigan[5]: <em>\u201cHumedecerlas con sangre de una mujer cuya menstruaci\u00f3n haya comenzado\u2026\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el tiempo de la menstruaci\u00f3n, seg\u00fan consta en referencias halladas en las famosas \u201clistas de lavanderos\u201d (Deir el-Medina), las mujeres ocultaban la sangre menstrual en la intimidad con lienzos que eran lavados por lavanderos profesionales[6]. En dichas listas y gracias a ellas, es posible seguir el registro casa por casa de la ropa interior usada por sus habitantes. En los \u00f3straka la ropa aparec\u00eda dibujada con trazos sencillos y urgentes, por medio de los cuales se serv\u00edan a modo de etiquetas para identificar a los propietarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En muchas culturas el per\u00edodo <strong>catamenial<\/strong> era un tab\u00fa para los hombres, momento durante el que habr\u00edan de apartarse del contacto con los menstruos[7]. A modo de ejemplo se cita la profunda aversi\u00f3n que los varones de una tribu ind\u00edgena de Nueva Guinea (los Sambia) sent\u00edan para no verse contaminados o debilitados[8]. En el antiguo Egipto, cabe preguntarse si existi\u00f3 al menos una postura menos radical, como consecuencia de un principio de sobrevaloraci\u00f3n de las virtudes germinales[9]. Parece que los egipcios tuvieron un prejuicio al menos superable menor al que acuciaba a los pueblos orientales. El jud\u00edo, por exponer un caso de vecindad cultural en cierta \u00e9poca del periodo fara\u00f3nico, encontraba muchos inconvenientes durante la convivencia en el momento menstrual, siendo un tiempo de impureza que hab\u00eda que limpiar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cEl flujo sangu\u00edneo entra\u00f1a un estado de impureza de 7 d\u00edas (o m\u00e1s) y cualquiera que tocara a la mujer durante las reglas ser\u00e1 impuro hasta el anochecer, como lo es su cama y los objetos que toca\u201d<\/em>[10].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s intolerante y dr\u00e1stica era la actitud del hombre que pernoctara con una mujer durante el \u201cper\u00edodo\u201d:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cSi un hombre se acuesta con una mujer que tiene su indisposici\u00f3n y descubre su desnudez, si descubre su flujo y si ella descubre el flujo de su sangre, ellos ser\u00e1n excluidos de su gente\u201d<\/em>[11].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la \u201cS\u00e1tiras de los Oficios\u201d[12] cuando el escriba le enumera a su hijo, los inconvenientes de cada oficio, explic\u00e1ndole las peculiaridades y particularidades de cada uno, mientras se encaminan hacia el lugar de estudio, es el de lavandero uno de los m\u00e1s humildes ejemplos. \u00bfY lo ser\u00eda m\u00e1s por la humillaci\u00f3n de la contaminaci\u00f3n sangu\u00ednea que por la impureza del trabajo? (\u00bfes un tab\u00fa, realmente?). No obstante, obs\u00e9rvese que profundizando en el discurso de la narraci\u00f3n, mientras el padre habla al muchacho del oficio del lavandero, le deja entrever una actitud menos condescendiente y m\u00e1s de prevenci\u00f3n de lo que al principio se supondr\u00eda ante el hecho de estar en contacto con el menstruo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>No hay parte limpia, mientras se coloca a s\u00ed mismo entre las faldas de una mujer en menstruaci\u00f3n<\/em>\u201d[13].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se encontr\u00f3 recientemente un \u00f3strakon hier\u00e1tico en Deir el-Medina (OIM 13512)[14] donde se cita como ocho mujeres de la aldea iban a un lugar concreto y alejado cuando ten\u00edan el per\u00edodo (<em>\u201cel lugar de las mujeres\u201d<\/em>) sin que se sepa con seguridad qu\u00e9 tipo de mujeres, cu\u00e1ndo, y en qu\u00e9 situaciones acud\u00edan a ese emplazamiento concreto. Sin embargo la informaci\u00f3n es muy fragmentaria y ambigua y en el modo de aparici\u00f3n del t\u00e9rmino que indicaba que ese lugar es diferente en cada \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen adem\u00e1s curiosas alusiones de ausencias laborales en los hombres a causa de la regla de la esposa o de la hija. Entonces cabe preguntarse: \u00bfpor qu\u00e9 la sangre menstrual no era impura para un gremio de lavanderos y s\u00ed lo era para el resto? Y si fuera as\u00ed, \u00bfqu\u00e9 sentido tendr\u00eda marginar a la mujer durante la regla a un lugar concreto de la casa o de la comunidad, tal vez un lugar espec\u00edfico de purificaci\u00f3n?[15]\u00bfEra raz\u00f3n suficiente la menstruaci\u00f3n para que el familiar var\u00f3n abandonase el centro de trabajo cada vez que un miembro femenino estuviese de periodo? Siguiendo este razonamiento el absentismo laboral habr\u00eda de ser relativamente alto, lo que redundar\u00eda en el decaimiento del ritmo de las obras encomendadas a los trabajadores de las tumbas regias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>A\u00f1o 9, cuarto mes de la inundaci\u00f3n, d\u00eda 13: el d\u00eda cuando 8 mujeres salieron al lugar de las mujeres <\/em><em>(\u201c<\/em><strong><em>s.t Hm.wt<\/em><\/strong><em>\u201d) mientras estaban menstruando. Marcharon tan lejos como atr\u00e1s de la casa que\u2026 los tres muros.\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece plausible que habr\u00eda un lugar m\u00e1s apropiado para cobijar o atender con m\u00e1s cuidado aquellos casos en los que hubiere trastornos patol\u00f3gicos (abortos)[16] o para aquellos estados extremos, muchos menos infrecuentes que la menstruaci\u00f3n, cuando las mujeres se ve\u00edan obligadas a abandonar sus labores diarias. En tales circunstancias, s\u00ed tendr\u00eda sentido tener un lugar de purificaci\u00f3n como medio de recuperaci\u00f3n a la normalidad. Ser\u00eda algo parecido a restablecerse de ese desequilibrio, un espacio reservado para despu\u00e9s del parto. Seg\u00fan este supuesto, tendr\u00eda m\u00e1s causa y raz\u00f3n de ser que el var\u00f3n se ausentara de la faena por un acontecimiento desacostumbrado tan grave como invalidante de la esposa, que por un suceso tan banal (fisiol\u00f3gico) como la menstruaci\u00f3n. Pareciera probable que entre un n\u00famero de indispuestas, las m\u00e1s quejosas, por una <strong>dismenorrea<\/strong>, o a\u00fan m\u00e1s, por un aborto espont\u00e1neo o provocado[17], se recogieran en alg\u00fan lugar de retiro hasta su restablecimiento. Es decir, que su aislamiento ser\u00eda s\u00f3lo a causa de una situaci\u00f3n grave que precisara de la presencia o de los cuidados de los allegados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El acontecimiento, fuere cual fuere la causa, congregaba a los familiares varones m\u00e1s pr\u00f3ximos de la mujer hacia el lugar, llev\u00e1ndole para su mejor\u00eda bienes o alimentos para su pronta recuperaci\u00f3n, tal y como se refleja en las listas de ausencia en el trabajo (Deir el-Medina)[18]; siendo un incidente de cierta transcendencia que merec\u00eda quedar por escrito en los anales de la ciudadela y no s\u00f3lo por llevar a rajatabla el registro del absentismo en la labor diaria de los trabajadores. Es la misma exigencia que un empresario moderno pide a su empleado, ante un abandono reiterado al trabajo, por tener que acompa\u00f1ar a su esposa a un centro hospitalario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de las virtudes inherentes a la sangre menstrual de conseguir la fertilidad o de estimular la regeneraci\u00f3n, despu\u00e9s de su aplicaci\u00f3n como ingrediente de sanaci\u00f3n, se le exig\u00edan unos efectos antag\u00f3nicos de inhibici\u00f3n. En el papiro de Hearst 156 se tiene la oportunidad de ver expuesta la costumbre de emplear sangre menstrual de perra como depilatorio. Quiz\u00e1 con el uso de sangre que no fuera de mujer se esperaba el resultado opuesto. Al menos, en este caso era la fertilidad frente la esterilidad, la creaci\u00f3n en oposici\u00f3n a la destrucci\u00f3n; dando rienda suelta a ambos principios tan extremos, vinculados por el detalle com\u00fan de la sangre <strong>catamenial<\/strong>. De ah\u00ed por qu\u00e9 la dualidad sem\u00e1ntica contenida en un mismo principio vital (o farmacol\u00f3gico) era tan querida y estimada por la mentalidad egipcia:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c(Otro) Remedio: sangre de vulva de perra. Deber\u00e1 aplicarse sobre las pilosidades.\u201d <\/em>(Papiro de Hearst 156)[19]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero aun siendo una aplicaci\u00f3n menor, los antiguos egipcios le atribuyeron virtudes excepcionales de \u00edndole mucho mayor, un destino m\u00e1s enjundioso. Potencia que tambi\u00e9n se le otorgaba a la sangre procedente de los \u00f3rganos genitales de las hembras no humanas. Por eso no debe extra\u00f1ar que sirviera de ingrediente terap\u00e9utico para aplicarse en \u00e1reas a las que se les deseaba dotar de su poder germinal. Esta propiedad de reconstituci\u00f3n consustancial con la sangre se practic\u00f3 para impedir nada menos que: \u00a1un aborto! Ebell, uno de los primeros pioneros en la traducci\u00f3n de los papiros m\u00e9dicos a una lengua moderna, crey\u00f3 descifrar con correcci\u00f3n la receta que aseguraba la bienaventuranza en un embarazo cuando sobre \u00e9l se cern\u00edan los signos del fracaso[20]:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cUntando con la sangre menstrual, en su comienzo, su vientre y sus muslos, el aborto no suceder\u00e1.\u201d<\/em> (Versi\u00f3n de Ebell)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una explicaci\u00f3n del mismo texto, actualmente interpretada como m\u00e1s aceptada[21], se le presume una finalidad bien distinta, si bien es cierto que m\u00e1s fr\u00edvola (Versi\u00f3n de Grapow):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00abRemedio para impedir que caigan las extremidades de las mamas:<\/em>[22] <em>Untarlas con la sangre de una mujer cuyas menstruaciones acaban de aparecer, y frotar con ella su vientre y sus muslos\u2026\u00bb.<\/em> (Ebers 808bis, 95, 1-3)[23]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta ocasi\u00f3n la sangre <strong>catamenial<\/strong> no serv\u00eda para resolver una afecci\u00f3n mamaria \u201cper se\u201d, aunque el m\u00e9dico egipcio interpretara la causa de la afecci\u00f3n como si fuera determinada por un ente pat\u00f3geno, sino que se trataba de resolver una \u00a1<strong>Ptosis mamaria<\/strong>!, y por tanto un problema habitual en el aspecto est\u00e9tico que tanta preocupaci\u00f3n provocaba tanto entonces como hoy a la mujer. A continuaci\u00f3n, el remedio se cierra con la salida del anonimato del ente patol\u00f3gico el cual se cita, pese que y hasta ahora se manten\u00eda indescifrable: <em>La sustancia-gesu (en las mamas) no podr\u00e1 manifestarse<\/em>. Es el agente culpable contra el que se usaba el remedio y que provocaba la decadencia de la tersura glandular<em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los m\u00e9dicos \u00e1rabes, y de entre ellos su m\u00e1s destacado y afamado representante, Avicena (Canon, lib. III), aconsejaba untar las mamas con la sangre de los genitales de un cerdo macho, \u00a1nada m\u00e1s y nada menos! Con el mismo objeto y parecidos consejos se recoge en la literatura del saber popular ar\u00e1bigo (Demiry, en \u201cEl Gran libro de los animales\u201d):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c\u2026 Y si t\u00fa deseas que las mamas de una muchacha se mantengan levantadas y no caigan, toma la sangre menstrual de la muchacha al comienzo de su periodo y con ella unta sus pezones\u2026esto es maravilloso y un secreto probado.\u201d<\/em>[24]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro texto \u00e1rabe contin\u00faa con el uso del remedio menstrual para el tratamiento de enfermedades oculares (enrojecimientos, <strong>leucoma<\/strong>): <em>\u201cSi la sangre menstrual de una muchacha, virgen o no, se mezcla con vino a\u00f1ejo y se unta en los ojos de una persona con leucoma, se cura.\u201d<\/em> Pr\u00e1cticas similares son moneda corriente entre los beduinos del Monte Sina\u00ed, que utilizan la sangre procedente del menstruo o de un aborto para curar la esterilidad de la mujer[25].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuera cual fuera la versi\u00f3n m\u00e1s aceptable (Ebell o Grapow), lo que en verdad debiera suscitar el inter\u00e9s del lector, es que ambas interpretaciones retrataban con fidelidad la preponderancia de la sangre menstrual en la fisiolog\u00eda animal-humana, as\u00ed como en la pr\u00e1ctica medicinal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sangre para el egipcio era consustancial con la fertilidad y la nutrici\u00f3n, indispensables para la vida. El feto, obviamente, precisaba y demandaba de este alimento vital. Si durante el ciclo <strong>catamenial<\/strong> la mujer en edad f\u00e9rtil eliminaba el menstruo con periodicidad y duraci\u00f3n casi constante, (cuando la mujer se embarazaba), la sangre menstrual no se desaprovechaba. Los largos ciclos <strong>amenorreicos<\/strong> de una mujer f\u00e9rtil se conoc\u00edan porque estaban muy relacionados con una buena evoluci\u00f3n del embarazo. Por fuerza el ni\u00f1o necesitaba de la sangre y de la placenta, y en tanto que ambos elementos son sangu\u00edneos por naturaleza, eran imprescindibles para su formaci\u00f3n y evoluci\u00f3n. Con el repudio de aquellos elementos vitales el ni\u00f1o intrauterino predeterminaba la naturaleza de su propia endeblez; la sangre que sal\u00eda inesperadamente por la vagina de la madre durante el embarazo, era el signo ominoso de un aborto en marcha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4.7.2.- <\/strong><strong><em>Sinonimias sangre menstrual-leche.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sinonimia entre la leche y el menstruo en el antiguo Egipto participaba de un denominador com\u00fan: la nutrici\u00f3n[26]. Un rasgo que se basaba en un principio de id\u00e9ntica correspondencia y equivalencia. Se persegu\u00eda con la analog\u00eda la viabilidad y la pervivencia del producto de la concepci\u00f3n en formaci\u00f3n. Por lo cual, a pesar de que la confusi\u00f3n suscitada por la traducci\u00f3n del p\u00e1rrafo de Ebers 808 no deja de ser anecd\u00f3tica y superficial, no carece de inter\u00e9s la pol\u00e9mica surgida entre los autores involucrados[27], porque en sustancia, aportan la misma visi\u00f3n: <em>una comuni\u00f3n de fines existentes entre la leche y la sangre<\/em>, pues la sangre y la placenta[28] son alimentos para la vida intrauterina. De ah\u00ed se infiere que la leche materna es una s\u00edntesis y una trasmutaci\u00f3n de ambas, siendo el alimento b\u00e1sico posterior en la vida extrauterina del ni\u00f1o nacido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4.7.3.-<\/strong><strong><em>Sobre la influencia de la sangre menstrual y de la leche en el pensamiento grecorromano y posteriormente.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n de significados entre la leche y la sangre menstrual[29] no se comprende sin una conexi\u00f3n f\u00edsica que ligara ambos principios de vida, de los dos \u00f3rganos que se unen seg\u00fan la creencia m\u00e9dica de la \u00e9poca: la gl\u00e1ndula mamaria y la matriz[30]. De otra forma, no se entender\u00eda con facilidad la \u201cconversi\u00f3n\u201d[31] entre sangre-leche sin un sustento y un nexo anat\u00f3mico que lo lleve a cabo. La suposici\u00f3n de una ligaz\u00f3n f\u00edsica y sangu\u00ednea entre el \u00fatero y las mamas, se revela y se asienta en los textos hipocr\u00e1ticos[32]:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cLa leche es semejante a los menstruos cuando llega el octavo mes y los nutrientes van a las mamas.\u201d <\/em>[33](Aforismos V, 118)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cSi las mamas de una mujer embarazada s\u00fabitamente se secan, abortar\u00e1.\u201d <\/em>(Aforismos V, 37)[34]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cSi la leche fluye de las mamas de una mujer embarazada, es una se\u00f1al de que el feto ser\u00e1 d\u00e9bil.\u201d<\/em>[35](Aforismos V, 52)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dichas teor\u00edas que vagabundearon hasta al siglo XVIII franc\u00e9s[36], obtuvieron por entonces una saludable vigencia: <em>\u201cLa madre tras haberle alimentado con su sangre durante el per\u00edodo de la gestaci\u00f3n, le alimentaba con su leche, que se consideraba sangre blanqueada.\u201d<\/em> Y de aqu\u00ed, se comprender\u00e1n mejor las ra\u00edces de aquellos principios que afloraron en la medicina ar\u00e1biga y que se consolidaron y perpetuaron en las nociones del m\u00e9dico \u00e1rabe Avicena[37]:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cla sangre menstrual de la embarazada se distribu\u00eda en tres partes; la que va a nutrir al cuerpo, la que sube a las mamas, y la tercera, la que se guarda para ser evacuada en el puerperio.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los m\u00e9dicos hind\u00faes no se alejaron ni siquiera un \u00e1pice de estas nociones:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cLa sangre, parada en su descenso por el feto, asciende; una parte se acumula para la formaci\u00f3n de la placenta; el resto, asciende a\u00fan m\u00e1s hasta las mamas. Esta es la raz\u00f3n por la que las mamas de las mujeres en cinta aumentan.\u201d<\/em>[38]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por supuesto que, orientaciones muy precisas sobre el grado de plenitud de la mama en la pre\u00f1ez, y sobre todo del aspecto vascular de la misma, ya se registraban en los papiros m\u00e9dicos de Kahun 26 y Berl\u00edn 196. Que los antiguos egipcios usaran el color y la turgencia mamaria para pronosticar el \u00e9xito de un embarazo, es el fruto de una larga experiencia milenaria como observadores de la realidad f\u00edsica humana, debi\u00e9ndose al triunfo personal de su desconocido autor, un m\u00e9rito compartido con quienes participaron en la ardua tareade siglos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los enunciados son principios fisiol\u00f3gicos de la maternidad. La transustanciaci\u00f3n (sangre-leche, leche-sangre) ser\u00eda inexplicable sin el conocimiento de las relaciones entre las mamas y el \u00fatero. Galeno[39] advert\u00eda de una mutua reciprocidad de v\u00ednculos anat\u00f3micos, bases para una comprensi\u00f3n de los enlaces entre los dos \u00f3rganos \u2013 quiz\u00e1 en ellos resida la primitiva descripci\u00f3n de los vasos epig\u00e1stricos inferiores- y de la metamorfosis impl\u00edcita consecuente entre lo sangu\u00edneo y lo l\u00e1cteo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>Puesto que la naturaleza ha preparado a las dos partes (mamas y \u00fatero) para desempe\u00f1ar un servicio en una \u00fanica ocupaci\u00f3n, las ha reunido por muchos vasos\u2026 que van a la mama, por arterias y venas que bajan al hipocondrio y a todo el hipogastrio, y despu\u00e9s a los vasos que salen de las partes inferiores y cuyas venas alcanzan el \u00fatero.\u201d<\/em>[40]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si en la cita se describe el lazo vascular anat\u00f3mico entre los diferentes partes concernientes, en la que viene a continuaci\u00f3n, se comenta la finalidad, la raz\u00f3n y el prop\u00f3sito. Se confirma que las mamas son la meta final del alimento del ni\u00f1o despu\u00e9s del nacimiento. Luego el fin de la sangre una vez que el ni\u00f1o est\u00e9 formado y nacido, era desviarse y conducirse por la red vascular hacia las mamas que convertida en leche continuaba con la nutrici\u00f3n del lactante:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cDe todas las partes s\u00f3lo una necesita conectarse por vasos siempre que un <strong>embri\u00f3n<\/strong> est\u00e1 en formaci\u00f3n y creciendo en el \u00fatero; s\u00f3lo puede ser provisto de nutrientes de todas partes de las venas comunes, para que cuando el ni\u00f1o haya nacido, todos aqu\u00e9llos fluyan a las mamas.\u201d<\/em>[41]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como resultado de aquellos axiomas se estableci\u00f3 un bagaje a mitad de camino entre el t\u00f3pico y la ciencia que fueron dif\u00edciles de desterrar de la medicina. Aun as\u00ed, el peso de la autoridad doctrinal de los autores comentados, gozar\u00eda de inestimable e indiscutido prestigio hasta el advenimiento de la medicina del Renacimiento. Es preciso decir que uno de estos aforismos fue de gran valor predictivo para la viabilidad del embarazo, seg\u00fan se desprende de la lectura de la cita aludida: <em>\u201cEl feto es d\u00e9bil si las mamas secretan leche\u201d<\/em>. Se fundamentaba en el modo en que \u00e9l gozaba de la fuerza, de la vitalidad necesaria, para atraer hacia s\u00ed todos los nutrientes durante el embarazo. Se sobreentiende que se alude a un embarazo avanzado, como ya se ha dicho con anterioridad, cuando la mama ya est\u00e1 preparada para iniciar la secreci\u00f3n l\u00e1ctea. Galeno sigue diciendo[42]: <em>\u201cA causa de la debilidad fetal hay un exceso de sangre en las venas y porque aquel es incapaz de atraerla para alimentarse, va a las mamas\u201d<\/em>[43]. En consonancia con estas teor\u00edas Celso aconsejaba tratar los menstruos abundantes con la aplicaci\u00f3n de ventosas en los senos, de este modo copiaba la teor\u00eda de Hip\u00f3crates (Aforismo V, 50), que dec\u00eda[44]: <em>Si t\u00fa quieres detener las reglas de una mujer, aplica sobre los senos, una ventosa tan grande como sea posible.\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y a prop\u00f3sito los textos \u00e1rabes posteriormente, indican:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>Desde que la criatura ha sido nutrida con la sangre menstrual (en el \u00fatero), necesita un alimento cuya naturaleza sea lo m\u00e1s pr\u00f3xima posible a la sangre menstrual.\u201d<\/em>[45]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ambos casos, la medicina egipcia y sus herederas la grecorromana y medieval, adolecieron de la conveniencia de revisar, recensar, y corregir, los conocimientos antiguos y sustituirlos por los nuevos, un gran inconveniente para el progreso de la investigaci\u00f3n m\u00e9dica[46]. No es de extra\u00f1ar que con aquellos antecedentes hist\u00f3ricos en el mundo medieval triunfaran teor\u00edas en las que se un\u00edan la materia, el alimento y la carne con la mujer. Y que los bi\u00f3logos de entonces creyeran que la sangre materna nutr\u00eda el ni\u00f1o dentro del \u00fatero y, m\u00e1s tarde transmutada en leche, lo alimentaba extra\u00fatero[47].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Redundando en aquellos preceptos, un cirujano del siglo XIV escribi\u00f3 que la leche era <em>\u201csangre dos veces preparada\u201d<\/em> y algunos anatomistas sostuvieron que el \u00fatero y el pecho estaban interconectados por un vaso sangu\u00edneo[48]. En su libro <em>\u201cHealths Improvement\u201d<\/em> cre\u00eda que la leche mamaria era el producto de una conversi\u00f3n, un \u201cultrafiltrado\u201d (<em>\u201csuperfluity\u201d<\/em>) de la sangre[49]. La sangre era el fluido b\u00e1sico del cuerpo de la mujer pre\u00f1ada, e igualmente el soporte vital del organismo en formaci\u00f3n. La teor\u00eda m\u00e9dica en aquel tiempo sosten\u00eda que la efusi\u00f3n hemorr\u00e1gica purgaba a aquellos que hab\u00edan estado en contacto con ella. La ambig\u00fcedad o la ambivalencia interpretativa del valor simb\u00f3lico del menstruo no deja de ser un hecho notable, por un lado como soporte vital y por otro, como elemento contaminante, cuando aquel (el menstruo) sale de su cometido o del prop\u00f3sito atribuido. Aunque la sangre menstrual, en ciertas \u00e9pocas y culturas (independientemente del prop\u00f3sito vital) fuera un tab\u00fa, ten\u00eda en realidad una alt\u00edsima funci\u00f3n que desempe\u00f1ar[50].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las ideas rese\u00f1adas tuvieron un sonoro eco en las concepciones de la g\u00e9nesis de la leche desde la sangre de la mujer embarazada. Baste con citar alg\u00fan estudio erudito, santo y se\u00f1a del pensamiento filos\u00f3fico en el marco hist\u00f3rico de la Espa\u00f1a del siglo XVII, para certificar con claridad como coinciden de manera literal con las de los siglos anteriores. Fray Luis de Granada(<em>Introducci\u00f3n del S\u00edmbolo de la Fe<\/em>)[51] se refiere en breves p\u00e1rrafos sobre la conveniencia, la raz\u00f3n de la lactancia y sobre el origen de la leche materna. A su trav\u00e9s, es f\u00e1cil seguir la pista desde aquellos conceptos primitivos que pasaron por los tr\u00e1nsitos culturales, que los tamizaron y los hicieron llegar hasta los albores de nuestro mundo. El citado autor, despu\u00e9s de hablarnos de las caracter\u00edsticas del vello femenino y masculino, se detiene en la siguiente descripci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c<\/em>(<em>\u2026) Mas en los pechos de las mujeres, dem\u00e1s de \u00e9ste defensivo, puso dos fuentes de leche para criar los hijos que naciesen. Y puso dos porque cuando acaeciese parir dos, hubiese raci\u00f3n para entrambos (\u2026)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>(\u2026) Y es cosa de admiraci\u00f3n que la sangre que iba a sustentar el ni\u00f1o cuando iba cuando estaba en las entra\u00f1as de su madre, acude luego como si tuviera juicio y discreci\u00f3n, a estos dos pechos, hecha ya de sangre leche, que es manjar suav\u00edsimo y delicad\u00edsimo, cocido ya en los pechos de la madre, y proporcionado delicado del ni\u00f1o reci\u00e9n nacido, el cual se mantiene ya por la boca, habi\u00e9ndose antes mantenido por el ombliguillo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se destacan las bondades de la leche materna, dando una pincelada primitiva y embriol\u00f3gica sobre su origen, as\u00ed como la ingeniosa previsi\u00f3n del Creador por dise\u00f1ar un par de mamas ante un posible parto gemelar.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Notas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1]Bardinet, 1995, 152, \u201cTh\u00e9ories \u00e9gyptiennes sur la g\u00e9n\u00e9ration\u201d: Se destaca la importancia de la sangre (a quien se la compara con la yema del huevo), en la formaci\u00f3n del esperma en hueso y de la leche materna en carne. Tambi\u00e9n los griegos sosten\u00edan la teor\u00eda muy extendida entre los antiguos de que el <strong>embri\u00f3n<\/strong> se formaba como resultado de la coagulaci\u00f3n de la sangre menstrual (<em>Tratados Hipocr\u00e1ticos<\/em>, 2003, VIII, 263, nota n\u00ba 10); cuesti\u00f3n que tambi\u00e9n encontramos en la <em>Reproducci\u00f3n de los Animales <\/em>de Arist., 1994, I, 109, 727b30: <em>Entonces est\u00e1 claro que la hembra aporta a la reproducci\u00f3n la materia, que esto se encuentra en la sustancia de las menstruaciones, y que las menstruaciones son un residuo<\/em>. Sin embargo, el pensamiento contrasta con las teor\u00edas esbozadas por \u00e9l mismo en otro de sus tratados, en el que opinaba que las menstruaciones de la mujer eran una forma inacabada e imperfecta del esperma, puesto que la mujer era de naturaleza fr\u00eda y h\u00fameda, carente del calor seco del macho, cuyo esperma ser\u00eda un producto m\u00e1s perfecto y finalizado y como tal una sustancia m\u00e1s pura. Dicho lo cual, la leche ser\u00eda el resultado intermedio del calor m\u00ednimo que la mujer era capaz de aportar en relaci\u00f3n con su naturaleza (H\u00e9ritier-Aug\u00e9, 1992, III, 281-299, \u201cEl esperma y la sangre\u201d; Arist., 1994, I, 726b5-10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2]Es una cuesti\u00f3n muy introducida en el pensamiento del hombre antiguo, la asociaci\u00f3n entre el cese peri\u00f3dico de la menstruaci\u00f3n en la mujer gestante casi desde el comienzo del embarazo y el aprovechamiento de la misma sangre menstrual para el alimento y la madurez fetal:<em> \u201cCuando la mujer est\u00e1 embarazada no sufre por el cese de las menstruaciones ya que la sangre, al no fluir cada mes, no sufre alteraci\u00f3n alguna; por el contrario, fluye cada d\u00eda hacia la matriz tranquilamente, poco a poco y sin esfuerzo, y lo que est\u00e1 dentro de la matriz crece. La sangre fluye cada d\u00eda y no una vez al mes porque el embri\u00f3n en la matriz la arrastra continuamente del cuerpo, seg\u00fan la fuerza que tenga <\/em>(<em>Tratados Hipocr\u00e1ticos<\/em>, \u201cSobre la naturaleza del ni\u00f1o\u201d, 2003, VIII, 263 y 264, 15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3]Bardinet, 1995, 520.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4]Bardinet, 1995, 450.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[5]Bardinet, 1995, 447: Se trata de una cita que, si bien alejada del contexto fisiopatol\u00f3gico, indica la importancia regeneradora y terap\u00e9utica que se le conced\u00eda a la sangre menstrual como fundamento para atacar a un agente perturbador de la salud mamaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[6]Mc Dowell, \u201cLaundry\u201d, 1999, 59-61, figs. 9 y 10: (Tumba de Ipuy 217).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[7]<em>Nueva Biblia de Jerusal\u00e9n<\/em>, 1999, 1436, \u201cCuraci\u00f3n de una hemorro\u00edsa\u201d. Nunca sabremos si fue ese mismo prejuicio, el que sirvi\u00f3 a Jes\u00fas para detectar a la mujer que padec\u00eda de hemorragias cr\u00f3nicas abundantes, seg\u00fan se refiere en el Evangelio de San Lucas (7,43-49): <em>Entonces, una mujer que padec\u00eda flujo de sangre desde hac\u00eda doce a\u00f1os, y que no hab\u00eda podido ser curada por nadie, se acerc\u00f3 por detr\u00e1s y toc\u00f3 la orla de su manto; y al punto, se le par\u00f3 el flujo de sangre. Jes\u00fas dijo: \u201cQui\u00e9n me ha tocado?\u201d Como todos lo negaban, dijo Pedro: \u201cMaestro, las gentes te aprietan y te oprimen\u201d. Pero Jes\u00fas dijo: \u201cAlguien me ha tocado, porque he sentido una fuerza que ha salido de m\u00ed\u201d. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[8]Knauft, 1990, 222; H\u00e9ritier-Aug\u00e9, 1992, III, 287, \u201cMujeres ancianas\u201d: Entre los baruya de Nueva Guinea exist\u00eda una caba\u00f1a menstrual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[9]Como se est\u00e1 comprobando esta potencialidad germinal de la menstruaci\u00f3n se traspas\u00f3 al conocimiento posterior. No ser\u00eda desacertado considerar que la sangre menstrual ser\u00eda el semen en la mujer, el cual, se complementaba con el del var\u00f3n en la formaci\u00f3n del ni\u00f1o. Gordon, Schwabe, 2004, 29, nota 151, ancl\u00e1ndose en el conocimiento egipcio, comparan tambi\u00e9n la leche de la mujer con el semen. Una opini\u00f3n nada descabellada por cuanto ambos participan de la misma naturaleza f\u00edsica: son elementos sangu\u00edneos. En el mismo sentido se explica Arist\u00f3teles, <em>Reproducci\u00f3n de los animales<\/em>, 1994, II, (739b, 25): <em>\u201cY el semen se encuentra en la misma situaci\u00f3n con respecto a la sustancia de las menstruaciones, pues la naturaleza de la leche y de las reglas es la misma.\u201d<\/em> D\u00e1ndole el mismo sentido germinal, que se da en el \u201cRelato de los Hermanos\u201d, cuando la sangre de uno de ellos, Bata, transformada en la esquirla de dos perseas que el fara\u00f3n mandara cortar, entra en la garganta de la inductora de su muerte, la favorita real, quedando embarazada (Lefebvre, 2003, 164, 18.1-18.5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[10]Lev\u00edtico, 15. 28-29: <em>Nueva Biblia de Jerusal\u00e9n<\/em>, 1999, 131; Rodr\u00edguez Carmona, 2001, 458, \u201cFe y praxis del juda\u00edsmo\u201d:<em> Los tab\u00faes sexuales est\u00e1n relacionados con la sangre. Por una parte, la de la mujer en el ciclo menstrual (Lev 18,19), que la hace impura y, en general, la inhabilita para el culto dentro del templo, lugar santo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[11]<em>Nueva Biblia de Jerusal\u00e9n<\/em>, 1999, 131: Lev\u00edtico, 15. 28-29.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[12]Wilfong, 1999, 431-432; Serrano Delgado, 1993, 222, \u201cLa S\u00e1tira de los oficios (dinast\u00eda XII)\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[13]<em>Nueva Biblia de Jerusal\u00e9n<\/em>, 1999, 130, \u201cImpurezas sexuales: de la mujer\u201d. La misma o similar aprensi\u00f3n se recoge tambi\u00e9n en el Lev\u00edtico, 15.21: <em>Quien toque su lecho lavar\u00e1 los vestidos, se ba\u00f1ar\u00e1 y quedar\u00e1 impuro, y todo aquello sobre lo que se siente quedar\u00e1 impuro<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[14]Wilfong, 1999, 431-432.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[15]Green, 2001-2002, 54-59; Spieser, 2007, 25, \u201cDe l\u00b4embryon humain \u00e0 l\u00b4embryon divin en \u00c9gypte encienne\u201d, <em>L\u00b4embryon humain \u00e0 travers l\u00b4histoire<\/em>: Parece ser que la sangre que no serv\u00eda para la formaci\u00f3n del <strong>embri\u00f3n<\/strong> (menstrual), ten\u00eda la consideraci\u00f3n de impura. De ah\u00ed la raz\u00f3n del abandono de la mujer que estaba de regla a un lugar apartado, y este estado de impureza pod\u00eda contaminar al resto de la comunidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[16]Muchos de los desarreglos menstruales se confundir\u00edan con entidades patol\u00f3gicas, por su frecuencia, duraci\u00f3n y, en definitiva, por su semiolog\u00eda despu\u00e9s de lapsos amenorreicos o <strong>dismenorreas<\/strong>; ejemplos de ellos hay en el papiro ginecol\u00f3gico de Kahun y en el de Edwin-Smith (Bardinet, 1995, 520). Sin embargo, cabe la sospecha de que eran embarazos interrumpidos durante el primer trimestre de la gestaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[17]Una posible descripci\u00f3n sobre el aborto se puede ver en el Kahun 20: <em>(\u2026) (La mujer cuyo hijo ha sido) roto<\/em> <em>con el remedio para quedar encinta despu\u00e9s de que\u2026<\/em> (Bardinet, 1995, 441)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[18]Wilfong, 1999, 424; Grandet, 2003, IX, 70-71: \u201cFragment de journal et de registre d\u00b4absence (Inv. 1926)\u201d,se relata c\u00f3mo con el periodo de \u201cPurificaci\u00f3n\u201d despu\u00e9s del parto de una esposa o una hija se justificaba la falta de trabajo del var\u00f3n (Deir el-Medina).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[19]Bardinet, 1995, 395, \u00abRecettes capillaires et soins cosm\u00e9tiques (Papiro de Hearst 144 \u00e0 159)\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[20]Androutsos, Marketos, 1994, 715-725; Ghalioungui, 1983, 128, \u00abLa gyn\u00e9cologie: Le sang g\u00e9nital\u00bb, <em>La M\u00e9dicine des Pharaons.<\/em> En en el papiro de Ebers 460 (65, 20-22) se emplea tambi\u00e9n la sangre menstrual para un tratamiento cosm\u00e9tico: <em>Remedio para echar la sustancia que destruye (los cabellos): pezu\u00f1a de asno, cocida; (sangre de) vulva de perra&#8230;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[21]Lefebvre, 1956, 101, nota 1: Juzga la versi\u00f3n de audaz y excesiva, suponiendo que el error de Ebell se deba a las dificultades lexicogr\u00e1ficas del texto que con toda probabilidad est\u00e1 alterado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[22]En la versi\u00f3n original del papiro Ebers 808 que traduce Grapow, dice: <em>(\u2026) que no permita que ambas mamas caigan.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[23]Bardinet, 1995, 447, \u201cSeins douloureux, allaitements et pronostics\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[24]Ghalioungui, 1973, 106-107; y del mismo autor en: <em>La M\u00e9dicine des Pharaons,<\/em> 1983, 129.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[25]Ghalioungui, 1973, 107.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[26]Los sacerdotes egipcios opinaban que la leche materna era la principal fuente nutricional de los llamados \u201ctejidos blancos\u201d, que c\u00f3mo es sabido son aquellos que comprenden el tejido de sost\u00e9n del organismo. A aqu\u00e9lla se la consideraba un an\u00e1logo del semen (Gordon, Schwabe, 2004, 169, \u201cEgyptian Biomedical Science: Theories and implications. Functions of Organs\u201d).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[27]Al menos para lo que se est\u00e1 comentando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[28]El m\u00e9dico representante de la escuela de Alejandr\u00eda, Proxagoras de Cos (III a C.), fue quien emple\u00f3 por primera vez el t\u00e9rmino cotiled\u00f3n aplic\u00e1ndolo a las vellosidades de la placenta (Bouchet, 1998, 26, \u201cAnatomie et Antiquit\u00e9\u201d).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[29]<em>\u201cEst\u00e1 claro, entonces, que la leche tiene la misma naturaleza que la secreci\u00f3n de la que forma cada animal. (\u2026) Esta materia es el l\u00edquido sangu\u00edneo en los animales con sangre.\u201d<\/em> (Arist., 1994, IV, 777a, 5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[30]<em>Tratados Hipocr\u00e1ticos<\/em>, 2003, VIII, 287, \u201cSobre la naturaleza del ni\u00f1o\u201d: Como prueba de aquel enlace, en la medicina griega estaba muy implantada la idea de que una mujer con reglas abundantes dar\u00eda mejor alimentaci\u00f3n en el momento de la gestaci\u00f3n: <em>\u201c(&#8230;) Y las que tienen reglas escasas, proporcionan tambi\u00e9n escaso alimento al feto al final del embarazo, cuando ya el ni\u00f1o es robusto, haciendo que se mueva y que salga antes de los diez meses, ya que poca sangre fluye de la madre.\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[31]La idea de que la sangre nutre y forma el <strong>embri\u00f3n<\/strong> es muy antigua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[32]Arist., 1992, VII, 391, 30, <em>Investigaci\u00f3n sobre los animales,<\/em> recuerda la cita:<em>\u201dPero despu\u00e9s del embarazo y pasado el per\u00edodo indicado, no hay normalmente reglas, sino que el flujo va hacia los senos y se convierte en leche. Al principio la leche que aparece en las mamas se presenta en peque\u00f1a cantidad y en delgados filamentos\u201d.<\/em> El mismo autor en <em>Reproducci\u00f3n de los animales<\/em>, 1994, (279-280, IV, 10-15), se expresaba en t\u00e9rminos similares: <em>En circunstancias normales, las hembras en periodo de lactancia no tienen menstruaciones ni tampoco pueden concebir: y si conciben, la leche cesa porque la naturaleza de la leche y la de las menstruaciones es la misma<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[33]Ghalioungui, 1973, 106. Una versi\u00f3n similar se lee en <em>Tratados Hipocr\u00e1ticos<\/em>, 1988, IV, 88, 27-28, \u201cEnfermedades de las mujeres\u201d: <em>En el caso de aquellas embarazadas a las que en el s\u00e9ptimo u octavo mes repentinamente, el volumen de las mamas y el vientre les disminuye, los pechos se les secan y la leche no aparece, se puede decir que el ni\u00f1o est\u00e1 muerto o que si vive, es d\u00e9bil. En el de aquellas embarazadas a las que les viene la regla se produce aborto, si los menstruos son abundantes y de mal olor. Puede ser que el ni\u00f1o sea de naturaleza enfermiza.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[34] Ghalioungui, 1973, 106.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[35] Ghalioungui, 1973, 106. En los <em>Tratados Hipocr\u00e1ticos<\/em>, 2003, VIII, 274, 286-287, 21, 30, \u201cSobre la naturaleza del ni\u00f1o\u201d, se da una versi\u00f3n m\u00e1s expl\u00edcita:<em> \u201cCuando el <strong>embri\u00f3n<\/strong> se mueve<\/em> (y por consiguiente goza de salud)<em> entonces tambi\u00e9n aparece la leche en la madre; los pechos crecen y las mamas se llenan, pero la leche no fluye. En las mujeres de carne densa, la leche aparece y fluye m\u00e1s tarde, y en las de carne d\u00e9bil antes<\/em>. De igual manera el feto sano, robusto \u00e1vido y necesitado de la leche materna, deseoso del alimento l\u00e1cteo, se mueve para romper las membranas que lo rodean para salir al exterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[36]G\u00e9lis, 1989, III, 311 y 313, \u201cLa individualizaci\u00f3n del ni\u00f1o, formas de privatizaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[37]Canon de la Medicina: Lib. III, en Ghalioungui, 1973, (106 y 107) y en Ghalioungui<em>, <\/em>1983, (129),<em> La M\u00e9dicine des Pharaons<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[38]Ghalioungui, 1983, 129, <em>La M\u00e9dicine des Pharaons<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[39]Las cuales el m\u00e9dico de P\u00e9rgamo (II dC.), estudia en su obra:<em> Los procedimientos anat\u00f3micos, libro XII<\/em>, (Gal., 2002, 30-31).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[40]Ghalioungui, 1973, 106-107.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[41]Ghalioungui, 1973, 106 y 107.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[42]Ghalioungui, 1973, 106 y 107.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[43]Ghalioungui, 1973, 106 y 107.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[44]Ghalioungui, 1973, 106 y 107.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[45]Ghalioungui, 1973, 106 y 107.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[46] Conviene recordar que la pr\u00e1ctica de sacrificios rituales de animales en el mundo griego plante\u00f3 muy escasos avances en el conocimiento de la medicina comparada. El aut\u00e9ntico moj\u00f3n lo plantaron anatomistas de la talla de Her\u00f3filo y sus disc\u00edpulos (Los Herofilianos) y otros de la escuela emp\u00edrica de la Alejandr\u00eda ptolemaica, m\u00e1s entretenidos en la experiencia fruto de la observaci\u00f3n que en la b\u00fasqueda de lo causal (Nunn, 1997, 208).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[47]Bynum, 1990, I, 189.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[48]Bynum, 1990, I, 189: Uno de los textos \u00e1rabes m\u00e1s frecuentemente utilizado por los m\u00e9dicos occidentales sosten\u00eda:<em> Desde que la criatura ha sido nutrida con la sangre menstrual (en el \u00fatero), necesita un alimento cuya naturaleza sea lo m\u00e1s pr\u00f3xima posible a la sangre menstrual, y la sustancia que tiene esa cualidad es la leche, porque la leche se forma a partir de la sangre menstrual.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[49]Wickes, 1953, 151-158.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[50]Bynum, 1990, I, 189: <em>(&#8230;) No es de extra\u00f1ar que a los procesos fisiol\u00f3gicos de las mujeres se les diera un significado religioso&#8230;, y, pese a todo, tambi\u00e9n milagros como en el caso de lactancias de v\u00edrgenes&#8230;<\/em>;\u00a0\u00a0 Neddham, 1959, 37-74, <em>A history of Embryology<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[51]Fray Luis de Granada, 1989, 469-470, \u201cDe la conveniencia de las otras partes exteriores de nuestro cuerpo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a title=\"La lactancia en el antiguo Egipto \u2013 \u00cdndice\" href=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?page_id=4594\">\u00cdndice del libro<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice del libro 4.7.- De la importancia del menstruo y de la leche en la vida intra y extrauterina. Como se ha visto en un apartado anterior la sangre de la mujer pose\u00eda unas cualidades extraordinarias. No se pod\u00eda decir menos de una sustancia que interpretaba una funci\u00f3n de creaci\u00f3n tan activa en la formaci\u00f3n del individuo en el \u00fatero&#8230;<\/p>\n<p class=\"continue-reading-button\"> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?page_id=4613\">Seguir leyendo<i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/4613"}],"collection":[{"href":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4613"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/4613\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}