{"id":4607,"date":"2014-06-18T08:20:14","date_gmt":"2014-06-18T08:20:14","guid":{"rendered":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?page_id=4607"},"modified":"2014-06-18T13:05:44","modified_gmt":"2014-06-18T13:05:44","slug":"la-lactancia-en-el-antiguo-egipto-4-1-las-pruebas-del-embarazo-conforme-a-los-papiros-medicos","status":"publish","type":"page","link":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?page_id=4607","title":{"rendered":"La lactancia en el antiguo Egipto &#8211; 4.1.- Las pruebas del embarazo conforme a los papiros m\u00e9dicos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a title=\"La lactancia en el antiguo Egipto \u2013 \u00cdndice\" href=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?page_id=4594\">\u00cdndice del libro<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4.1.-Las pruebas del embarazo conforme a los papiros m\u00e9dicos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El inter\u00e9s por el advenimiento de un embarazo era el paso consiguiente del conocimiento de la fertilidad y de los medios potenciales de acrecentarla. De su importancia se deduce, una vez m\u00e1s, la alta estima que provocaba en una familia egipcia la llegada de un ni\u00f1o[1]. Por eso, no resultar\u00eda desmedido advertir que los egipcios eran demandantes de una serie de pruebas fundamentadas a menudo en la analog\u00eda. Por ello necesitaron aprender a reconocer unos cuantos signos f\u00edsicos y percatarse de los cambios precoces o tard\u00edos, objetivos y subjetivos, de la mujer en su tiempo de pre\u00f1ez, pues entendieron que la observaci\u00f3n y la experiencia se hab\u00edan mostrado y ense\u00f1ado v\u00e1lidas desde antiguo. El conocimiento de una gestaci\u00f3n en un matrimonio supon\u00eda el tr\u00e1nsito de la esperanza a la alegr\u00eda, que la propia familia o la propia sociedad les apremiaban[2]. La mujer se ver\u00eda con una mayor responsabilidad por tener descendencia, si bien pod\u00eda darse el caso no exento de iron\u00eda, de que una viuda, o divorciada por culpa de la nuliparidad, tuviera hijos despu\u00e9s de una segunda uni\u00f3n[3]. Cuestiones todas que acuciaron y obligaron a los m\u00e9dicos a formular una serie de pruebas de embarazo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4.1.1.- <em>Las pruebas m\u00e1s antiguas. Una prueba para determinar el sexo<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La prueba de embarazo m\u00e1s antigua y afamada de la que se tiene referencia en Egipto y tal vez de la humanidad, es la del papiro ginecol\u00f3gico por antonomasia de Berl\u00edn[4]:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em> \u201cT\u00fa debes poner en dos sacos de tela granos de trigo y de cebada<\/em>[5], <em>y paralelamente d\u00e1tiles y arena<\/em>[6]<em> en los dos sacos que<\/em><em>la mujer ha de orinar diariamente encima. Si ambos crecen tendr\u00e1 descendencia. Si el trigo crece, pondr\u00e1 al mundo una ni\u00f1a. Si la cebada crece, echar\u00e1 al mundo un hijo var\u00f3n. Si ambos no crecen no tendr\u00e1 hijos.\u201d<\/em> (Berl\u00edn 199; verso, 2, 2-5; Carlsberg III, 1,6-x+3)[7]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El deseo de tener un hijo de uno u otro sexo[8] promovi\u00f3 la necesidad de investigar en las pruebas de determinaci\u00f3n sexual del ni\u00f1o antes del nacimiento. Era una demostraci\u00f3n de gran riesgo que pondr\u00eda en un brete al m\u00e1s avezado \u201cobstetra\u201d egipcio. El pron\u00f3stico no debi\u00f3 carecer de trascendencia para las dinast\u00edas fara\u00f3nicas. A nivel dom\u00e9stico, la mujer de la casa no mostrar\u00eda una curiosidad menor por conocer el sexo de su progenie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e9todo de determinaci\u00f3n del embarazo enunciado encontr\u00f3 eco en los trabajos de Constantino Africano, quien a su vez pudo haber recogido el testigo de las traducciones coptas y \u00e1rabes de originales egipcios. Iversen (1939)[9] encontr\u00f3 la pista en los escritos del m\u00e9dico florentino Petrus Bayrus (Siglo XVI d. C.). Con independencia de las m\u00faltiples rutas de transmisi\u00f3n cultural que sirvieron a la recepci\u00f3n del conocimiento m\u00e9dico egipcio en general y en particular al pron\u00f3stico del sexo hasta el mundo occidental, el m\u00e9todo, dejando de lado las credenciales cient\u00edficas posibles, sobrevivi\u00f3 muchos siglos despu\u00e9s en la Europa de los llamados \u201curomantes\u201d, quienes pretend\u00edan hacer el diagn\u00f3stico ya no s\u00f3lo del embarazo, sino tambi\u00e9n, del tratamiento de muchas enfermedades por medio de la orina[10].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1926, en una publicaci\u00f3n que marc\u00f3 un hito entre los ginec\u00f3logos de la \u00e9poca, se describi\u00f3 lo que a\u00fan hoy en d\u00eda se conoce como la <strong>prueba de Aschheim y Zondek<\/strong>. La evidencia permite predecir con un 95% de fiabilidad la gestaci\u00f3n en los dos primeros meses de embarazo; bas\u00e1ndose en el contenido hormonal de la orinas de las embarazadas. La famosa demostraci\u00f3n corrobora con absoluta fidelidad la genial intuici\u00f3n de los antiguos egipcios quienes encontraron que la orina de la embarazada portaba elementos germinantes ausentes en la mujer no pre\u00f1ada. En tal sentido, Manger, a\u00f1os m\u00e1s tarde, demostr\u00f3 que la de la mujer encinta estimulaba el ritmo del crecimiento del trigo candeal cuando el ni\u00f1o por nacer era var\u00f3n y el crecimiento de la cebada si era una ni\u00f1a[11]. El cereal se empleaba adem\u00e1s para la determinaci\u00f3n de la fertilidad femenina como se ha tenido ocasi\u00f3n de anunciar. Experimentos realizados en la Universidad de Ain Shams han demostrado que la orina, siendo la mujer no gr\u00e1vida, no estimulaba el crecimiento del trigo y de la cebada, mientras que la de la mujer pre\u00f1ada promov\u00eda la germinaci\u00f3n en un 40% de los casos[12].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4.1.2.- <em>El valor de la cl\u00ednica en la observaci\u00f3n en el pron\u00f3stico y diagn\u00f3stico del embarazo.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si es importante destacar las dotes de observaci\u00f3n que ten\u00eda el m\u00e9dico egipcio en el diagn\u00f3stico, todav\u00eda es m\u00e1s meritoria la perspicacia en el momento de prejuzgar el pron\u00f3stico de la pre\u00f1ez. Hay algunas referencias de las que merece la pena dejar constancia bien fuera porque la gl\u00e1ndula mamaria sirviera tambi\u00e9n como ayuda para emitir un juicio sobre la viabilidad fetal. Los vaticinios se fundamentaban en la anatom\u00eda y la fisiolog\u00eda de la mama de la mujer pre\u00f1ada[13], en su turgencia, en que tuviera aumentada o disminuida la circulaci\u00f3n sangu\u00ednea y, consecuentemente, en la pigmentaci\u00f3n de la piel (<strong>pa\u00f1o<\/strong> o <strong>cloasma grav\u00eddico<\/strong>) o en la sensaci\u00f3n t\u00e1ctil t\u00e9rmica[14], sin olvidar el aspecto y el color de los ojos de la parturienta. El papiro ginecol\u00f3gico de Kahun n\u00ba 26[15], y que tiene su correspondencia en una f\u00f3rmula del papiro de Berl\u00edn 196 (verso, 1, 9-11), dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPara distinguir quien concebir\u00e1 (de manera normal) de la que no estar\u00e1 encinta (de manera normal)\u201d:<em>Al acostarse t\u00fa untar\u00e1s su pecho y sus dos brazos hasta los hombros con grasa y aceite nuevo. T\u00fa te levantar\u00e1s por la ma\u00f1ana para ver eso. <\/em>(Si) <em>t\u00fa compruebas <\/em><em>al d\u00eda siguiente, al levantarte, que sus conductos-metu<\/em> (circulaci\u00f3n)<em> est\u00e1n \u00edntegros y perfectos, sin depresi\u00f3n: el parto ser\u00e1 normal. <\/em>(Si)<em> constatas que est\u00e1n deprimidos (hundidos) y del color de su carne superficial. Eso significa aborto (\u00bf?). <\/em>(Si)<em> t\u00fa constatas que permanecen \u00edntegros entre la noche y el momento de su examen: parir\u00e1 m\u00e1s tarde<\/em>[16].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los textos acadios (entre los siglos VIII-VI a de C.) publicados en los a\u00f1os cincuenta del siglo pasado por Labat, versan sobre las enfermedades pero tambi\u00e9n nos hablan de las mujeres y los lactantes y, en particular, del pron\u00f3stico del sexo del futuro ni\u00f1o[17]. Este pueblo mesopot\u00e1mico estaba tambi\u00e9n interesado en la ense\u00f1anza de los mismos cambios, como en el antiguo Egipto, apreciables en la piel del rostro, y, especialmente, en la de los pezones, en el aspecto de las mamas, en las modificaciones de la nariz y en la boca de la futura madre. Aunque el texto acadio que se expone al final del p\u00e1rrafo, tiende a un tono adivinatorio \u2013muy querido de esta cultura- en nada desmerece su comparaci\u00f3n con los pron\u00f3sticos egipcios, pero a diferencia de aqu\u00e9llos, \u00e9stos proceden a dar soluciones terap\u00e9uticas a los problemas que vayan surgiendo[18].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cSi la (futura) madre, en la parte alta de la frente es blanca brillante: el ni\u00f1o que ella lleva es una ni\u00f1a-ella ser\u00e1 rica.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Si la (futura) madre, el pez\u00f3n de los senos est\u00e1 encogido: no llevar\u00e1 a t\u00e9rmino el ni\u00f1o que lleva.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Si es negro: est\u00e1 encinta de un var\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Si es rojo: est\u00e1 encinta de una ni\u00f1a.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>(\u2026)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otra prescripci\u00f3n del mismo papiro de Berl\u00edn, se alude a otra forma de diagn\u00f3stico del embarazo considerando si \u00e9ste puede ir adelante o en cambio puede interrumpirse, mediante el simple hecho de comprobar el aspecto y el color de los ojos. Es una cuesti\u00f3n que una vez m\u00e1s, Hip\u00f3crates recoge en su obra (Aforismos V). Se puede observar c\u00f3mo y de qu\u00e9 manera los signos cl\u00ednicos mamarios (tama\u00f1o y vascularizaci\u00f3n) y oculares (color), adem\u00e1s de las pruebas, comportaban un alto potencial predictivo. Sin embargo, no carece tampoco de fundamento emp\u00edrico la observaci\u00f3n de los rasgos \u00e9tnicos de los ojos, por citar algunos, en tanto que se apoyaban tambi\u00e9n en cimientos desconocidos y en cuanto que se ignoraba el porqu\u00e9 del amparo en ciertas referencias fison\u00f3micas de los diferentes grupos humanos vecinos al egipcio para realizar el diagn\u00f3stico. No obstante, esto no resulta en dem\u00e9rito de la capacidad de observaci\u00f3n del m\u00e9dico egipcio[19].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>Otra (manera de) ver. T\u00fa deber\u00e1s hacer que se detenga bajo el umbral de una puerta. Si encuentras que similitudes entre los dos ojos, un (ojo) comparable al de un asi\u00e1tico, el otro comparable al de un nubio, no parir\u00e1 de (manera normal). Si los encuentras de un mismo color, concebir\u00e1\u201d<\/em> (Berl\u00edn, 198; 2, 1-2)[20] (de manera normal).<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Notas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1]Fayad, Adib, 2001, 45-48. Lo que se puede constatar en la abundante imaginer\u00eda donde los grupos familiares son muy frecuentes denotando el papel que la familia ten\u00eda en la comunidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2]El-Amir, 1964, 103-107: Hace referencia a contratos matrimoniales por un tiempo limitado y un acuerdo de divorcio, se dice: <em>Me has satisfecho con tu contrato de matrimonio con los hijos que me has dado. <\/em>Puede consultarse un ejemplo de contrato matrimonial escrito en dem\u00f3tico sobre papiro (dinast\u00eda XXVI), actualmente en Berl\u00edn, procedente de Elefantina (P. 13614). De la misma localidad, en el mismo museo hay otro ejemplar escrito en griego (P. 13500), v\u00e9ase: Wildung, Reiter, Zorn, 2010, fotograf\u00eda 61, 118-119.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3]Fayad, Adib, 2001, 67-79.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4]Androutsos, Marketos, 1994, 715-725; Morton, 1995, 180-186; Cole, 1986, 27-33; Lexa, 1925, I, 71-72.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[5]El sentido no permite aclarar si la mujer es ya una gestante o es una prueba que permitir\u00e1 saber si en el futuro tendr\u00e1 ni\u00f1os de uno u otro sexo. Pareciera m\u00e1s l\u00f3gico que el predominio hormonal en la orina de la pre\u00f1ada estar\u00eda condicionado por la diferencia sexual del feto, y de ah\u00ed el resultado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[6]Ambos se colocar\u00edan al fin de potenciar la germinaci\u00f3n creando al cultivo un ambiente propicio, y qui\u00e9n sabe si tambi\u00e9n como testigo neutral de la prueba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[7]Westendorf, 1999, vol. 1, 436 y 437; Bardinet, 1995, 452 y 453: P. de Berl\u00edn 199 (verso, 2, <em>2-5<\/em>); Lefebvre, 1956, 102.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[8]El pensamiento aristot\u00e9lico imputaba a las caracter\u00edsticas f\u00edsicas del esperma la determinaci\u00f3n sexual del futuro ni\u00f1o: <em>\u201cEl esperma fino es infecundo; en cambio, el granuloso es fecundo y da origen m\u00e1s bien a los varones; pero el claro y sin coagular tiende a dar origen m\u00e1s bien a seres femeninos\u201d <\/em>(Arist., 1992, VII, 387, 582a30)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[9]Fue el traductor de famoso papiro Carslberg VIII (1939) que trata sobre ginecolog\u00eda, actualmente se encuentra en la Fundaci\u00f3n que lleva su nombre (Universidad de Copenhagen). Nunn, 1997, 39, \u201cThe Medical Papyri: Papyrus Carslberg VIII\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[10] Ghalioungui, 1968, 96-107; Laulan, 1965, 1323-1325.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[11]Androutsos, Marketos, 1994, 715-725. Obs\u00e9rvese como esta versi\u00f3n es contraria a la teor\u00eda egipcia. Sigue una corriente del medievo alem\u00e1n, pues en ese idioma los g\u00e9neros para las palabras (cebada y trigo) est\u00e1n invertidos; la interpretaci\u00f3n se confirma por un texto dem\u00f3tico de la teolog\u00eda menfita publicado en Sauneron, 1960, (19-27): <em>\u00ab\u00e9l hace nacer la cebada del hombre, \u00e9l hace nacer el trigo de la mujer\u00bb <\/em>(Ghalioungui, 1983, 137 y 138, \u00abLa gyn\u00e9cologie: D\u00e9termination du sexe du fetus\u00bb, La<em> M\u00e9dicine des Pharaons<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ghalioungui, 1983, 137: Algunos autores (Grapow) pensaban que hab\u00eda una asociaci\u00f3n entre el g\u00e9nero de la palabra cebada (<em>it<\/em>) y el del trigo (<em>bedet<\/em>) que en la lengua egipcia eran masculina y femenina, coincidiendo respectivamente, con el sexo del ni\u00f1o que iba a nacer en pr\u00f3ximas fechas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[12] Ghalioungui, Khalil, Ammar, 1963, 241-246.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[13]Signos de pre\u00f1ez se advierten en los vasos de leche con morfolog\u00eda femenina y en las iconograf\u00edas en las que se representa a diosas en trance de parir o sujetando en el regazo a sus v\u00e1stagos en momentos previos o posteriores a la lactaci\u00f3n (Rand, 1970, 207-212).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[14]Cole, 1986, 27-33; Bardinet, 1995, 452: Resulta extraordinario el relato (por desgracia confuso), que se encuentra en el P. Berl\u00edn 197 (verso 1,<em>11-13<\/em>), de c\u00f3mo se hace la exploraci\u00f3n de un feto en el vientre materno, tal como har\u00eda un moderno obstetra: <em>(&#8230;)T\u00fa habr\u00e1s cogido su feto entre tus dedos mientras que la palma de tu mano est\u00e1 a punto de \u201cserpentear\u201d (\u00bf?) los diferentes lugares de su brazo. Si (en ese momento), un \u201cconducto-met\u201d palpita en el interior de su brazo contra tu mano, deber\u00e1s decir sobre el particular: se estar\u00e1 en cinta (de manera normal)<\/em>. No olvidemos que los m\u00e9dicos egipcios reconoc\u00edan los movimientos fetales en los vientres maternos por medio de <strong><em>wnwn<\/em><\/strong><em>,<\/em>seg\u00fan se expone en Pir\u00e1mides 780 (Faulkner, 1969, 142, \u201cDeclaraci\u00f3n 430; y del mismo autor en: [1972]1999, 61).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[15] Bardinet, 1995, 441-442; Ghalioungui, 1973, 112. Es interesante precisar como el p\u00e1rrafo se inicia en los dos papiros (Kahun 26 y Berl\u00edn 196) con el mismo t\u00edtulo, advirtiendo de las dos posibilidades: un parto normal y anormal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[16] Nunn, 1997, 192; Sullivan, 1997, 635-642; Bardinet, 1995, 441-442; Ghalioungui, 1968, 96-107; Ghalioungui, 1973, 112. Precisamente, uno de los signos f\u00edsicos de anuncio de un embarazo se observa en la repleci\u00f3n de las venas mamarias y la tersura cuticular mamaria. Los aforismos hipocr\u00e1ticos (V, 37, 52 y 53) aluden adem\u00e1s al fen\u00f3meno contrario: eran un indicio de un aborto precoz. Un v\u00ednculo bien perceptible entre la medicina griega y fara\u00f3nica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[17]Lefebvre, 1956, 104-105; el autor referencia a Labat, 1951, <em>Trait\u00e9 akkadien de diagnostics et pronostics m\u00e9dicaux<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[18]Lefebvre, 1956,105.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[19]Bardinet, 1995, 452; Ghalioungui, 1973, 112; Lefebvre, 1956, 104-105.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[20] Leca, 1988, 327; Bardinet, 1995, 452: Una versi\u00f3n del mismo texto est\u00e1 en Carlsberg VI (2, 1-3): <em>\u201cT\u00fa observar\u00e1s sus ojos. Si ves que (\u2026), el otro es como el de un asi\u00e1tico, ella no parir\u00e1 nunca (de manera normal)\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a title=\"La lactancia en el antiguo Egipto \u2013 \u00cdndice\" href=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?page_id=4594\">\u00cdndice del libro<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00cdndice del libro 4.1.-Las pruebas del embarazo conforme a los papiros m\u00e9dicos El inter\u00e9s por el advenimiento de un embarazo era el paso consiguiente del conocimiento de la fertilidad y de los medios potenciales de acrecentarla. De su importancia se deduce, una vez m\u00e1s, la alta estima que provocaba en una familia egipcia la llegada de un ni\u00f1o[1]. Por eso,&#8230;<\/p>\n<p class=\"continue-reading-button\"> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/?page_id=4607\">Seguir leyendo<i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/4607"}],"collection":[{"href":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4607"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/4607\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/amigosdelantiguoegipto.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4607"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}